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¿Por qué a Banxico no le gusta hablar de ciclos?

La tasa objetivo ha estado aumentando desde mediados del año pasado, pero parece que cada decisión de incremento es independiente, apunta Sergio Luna.
mié 15 junio 2022 12:00 AM
Banco de México reporte trimestral
Banxico comienza a subir su tasa de referencia en julio del año pasado y en lo que va del 2022 la ha incrementado en 200pb, a un nivel de 7.00% actualmente.

(Expansión) - El 2022 ha sido un año intenso para nuestro banco central. Estrena gobernador en la persona de Victoria Rodriguez Ceja (VRC) y por primera vez las mujeres son mayoría en su junta de gobierno. Por otra parte, enfrenta el mayor nivel de inflación general anual desde 2001.

Para un banco central cuyo mandato es preservar el valor de la moneda nacional a lo largo del tiempo, un aumento de la inflación amerita respuesta y así ha ocurrido: Banxico comienza a subir su tasa de referencia en julio del año pasado y en lo que va del 2022 la ha incrementado en 200pb, a un nivel de 7.00% actualmente.

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Hay por ende mucho que reconocer, pero también varias críticas por formular. Comencemos por lo primero.

Banxico pone un ejemplo que ojalá se replique: las mujeres juegan un papel aún más relevante en la formulación de la política monetaria de lo que sugiere la composición de la junta y no por cuota, sino por mérito propio y ganado a pulso. Por otra parte, la gestión de VRC ha sorprendido para bien.

Aunque mantiene un perfil más bajo que sus antecesores, acusa buen juicio y parece escuchar el consejo del personal de carrera del banco central. En estos tiempos en los que el sentido común parece ser el menos común de los sentidos, encontrarlo en alguien con las responsabilidades que tiene VRC es de celebrar.

En este contexto, las críticas son de grado. Concuerdo en general con las decisiones dictaminadas por la junta, pues señalan poca tolerancia con una inflación que sorprende al alza. Banxico reacciona de forma más oportuna que otros bancos centrales, la Reserva Federal de los Estados Unidos, por ejemplo.

Quizá tiene que ver con que, a diferencia de nuestros vecinos, nunca dimos a la inflación por muerta. Es sobre la evolución de los determinantes de las decisiones de política monetaria donde veo áreas de oportunidad.

Se intenta mantener el delicado balance entre las decisiones de la junta y las expectativas del mercado que ya figuraba de manera importante en la junta encabezada por Alejandro Díaz de León (ADL). Hay progreso en términos de dar más importancia a la posición monetaria relativa, que había perdido cierto peso bajo ADL y que me parece relevante para una economía pequeña y financieramente abierta como la nuestra. Pero hay menos reto de liderazgo intelectual sobre esta nueva combinación de factores.

Me explico. Veo mucho énfasis en la brecha entre la tasa de interés real ex ante (i.e. la tasa de política dictaminada por Banxico descontada por la inflación esperada en los próximos 12 meses) y la tasa de interés neutral, pero poca discusión sobre lo que esta última representa: una situación en donde las condiciones del ciclo de negocios están balanceadas.

En particular, valdría la pena preguntarse si las circunstancias prevalecientes pueden caracterizarse como cíclicas o son producto de un choque y de ser así, sus características. Creo que un poco de sano escepticismo sobre dónde podría estar realmente la tasa de interés neutral en México en el 2022 podría hacer el ajuste monetario más parsimonioso sin sacrificar dirección.

 

Y es en este frente quizá donde reside mi principal crítica. ¿Por qué a Banxico no le gusta hablar de ciclos? La tasa objetivo ha estado aumentando desde mediados del año pasado, pero parece que cada decisión de incremento es independiente. Cierto, el aumento de la inflación nos ha sorprendido a todos, pero no deja de ser un proceso y como tal, su control dependerá de una secuencia de acciones, no de una sola decisión de política.

De otra forma, parece que nos jugamos el todo o nada en cada reunión y ello favorece ajustes que, independientemente de su magnitud, ocurren de forma desordenada, como los 75pb que parece haber anticipado ya el subgobernador Heath.

Para quienes seguimos estos temas, determinar si estamos en una fase restrictiva del ciclo o no puede parecer complicado dada la gran diversidad de posturas al interior de la junta de gobierno de Banxico. Para quien esto escribe, ello de hecho facilita las cosas.

Al interior de la junta, normaría la naturaleza de la discusión del cuánto subir y por cuántas reuniones. Hacia afuera, proporciona una guía “hacia adelante” que ayuda a alinear visiones de mercado y que puede incluir todos los condicionantes que sean necesarios. Después de todo, un banquero central administra sus palabras, pues sabe que pesan tanto como las decisiones de tasa.

Nota del editor: Sergio Luna estudió Economía en la UNAM y la Universidad de Londres. Fue economista en el Banco Nacional de México durante 33 años y continúa en dicha profesión, ahora de manera independiente. Síguelo en Twitter y/o en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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