Numerosos estudios que delinean las tendencias y los riesgos mundiales subrayan consistentemente la importancia del cambio climático como un factor crucial, que impacta tanto en la estabilidad como en la viabilidad a largo plazo de las organizaciones.
Por ejemplo, la Asociación Nacional de Directores Corporativos publicó su informe sobre Perspectivas de Gobernanza 2024, destacando las tendencias clave que los consejeros de las empresas deberán enfrentar este año.
Entre sus hallazgos principales, señala que el creciente impacto del cambio climático es el problema más importante a largo plazo, con efectos en la producción de alimentos, cambios regulatorios, impactos en los precios de energéticos, así como su disponibilidad. Además, de acuerdo con el Informe, 20.6% de los consejeros encuestados anticipan que el cambio climático tendrá un impacto directo en las interrupciones de la cadena de suministro.
Por otro lado, el Foro Económico Mundial publicó su Informe de Riesgos Globales de 2024 en el cual destaca que dos tercios de los líderes empresariales encuestados señalan al clima extremo como el principal riesgo de ocasionar una crisis material a escala global al menos durante 2024.
De acuerdo con este informe, cinco de los 10 riesgos para la siguiente década tienen que ver con temas ambientales y de cambio climático: eventos climáticos extremos, cambios críticos en los sistemas terrestres, pérdida de recursos naturales, contaminación y la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas.
Además, dentro de las prioridades estratégicas de los consejos citadas en el estudio “Prioridades para los Consejos de Administración en México 2023”, de la consultora EY, ubican como una de las prioridades el cambio climático y la protección del medio ambiente.