El problema no está en el objetivo, como fomentar el trabajo en equipo o convertirse en una empresa más inclusiva, sino en la estrategia para alcanzarlo.
Siri Chilazi, James Elfer y Edward Chang, reconocidas personas investigadoras de la Universidad de Harvard , encontraron que los discursos y las capacitaciones son herramientas necesarias, pero insuficientes para transformar la cultura laboral. El cambio ocurre cuando se interviene de forma quirúrgica para modificar comportamientos clave. ¿Cómo?
Estas personas expertas desarrollaron y documentaron el llamado Modelo 4T, por la letra inicial de cada uno de los cuatro pasos. Lee sin filias ni fobias, que nada tiene que ver con la corriente política actual en México.
El modelo es simple y potente. Primero, hay que elegir con precisión el comportamiento que se quiere cambiar (Target). Identificar una conducta concreta, observable y cotidiana que evita que la cultura laboral sea como es deseada. Segundo, entender por qué ocurre ese comportamiento y qué lo sostiene (Theory). Aquí no hay atajos, puesto que se necesita hacer un diagnóstico para acercarse a la causa raíz. Tercero, intervenir en el momento preciso para influir en una decisión (Timely), no semanas antes en un curso ni meses después en una campaña. Y cuarto, probar y medir si la intervención funciona (Test). Esto implica llevar a cabo la intervención con un grupo pequeño y medir el impacto, con indicadores, no solo con percepciones.