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La micromovilidad seguirá siendo cara en la Ciudad de México. Esta es la razón

Las opciones de movilidad en la Ciudad de México son cada vez más diversas, sin embargo el costo por usar monopatines o bicicletas es alto y así seguirá, advierten analistas.
mar 29 octubre 2019 06:00 AM
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Mantener un polígono cerrado y un costo de operación mayor al de la tenencia son algunos de los aspectos por lo que la micromovilidad se mantendrá 'cara'.

La oferta de servicios de movilidad ha crecido en la Ciudad de México y en otras urbes del país en los últimos meses, desde la llegada de bicicletas sin anclaje como Mobike o Dezba, hasta la aparición de monopatines de marcas como Grin o Lime, los ciudadanos ahora pueden acceder a más formas de transporte, sin embargo el costo es alto.

“Dentro del precio de este tipo de servicios englobamos el costo de traer las unidades al país, el mantenimiento, los riesgos de que sean robados o maltratados y el costo de lo que la regulación de la industria solicita, sin embargo muchos usuarios prefieren tomar una de estas opciones a pagar lo mismo parados una hora en el tráfico” indicó a Expansión Pedro Rivas, CEO de Movo, la app hermana de Cabify que tiene sus monopatines en la CDMX.

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De acuerdo con el experto los costos que tienen dentro de sus opciones de micromovilidad difícilmente podrán reducirse, sobre todo porque el área de la ciudad donde operan estas opciones de movilidad, o polígono, es reducido.

“Mientras se mantenga un polígono de acción pequeño y existan barreras regulatorias el costo seguirá siendo mayor pues entre más competencia y alternativas haya, la competitividad del sector será también mayor” argumenta Rivas.

En el caso de la renta de un monopatín o bicicleta los costos por desbloquearlos son de aproximadamente 10 pesos y cada minuto de uso puede costar entre dos y tres pesos por lo que un viaje de 10 minutos podría ser igual de costoso que el banderazo de salida de un Uber o un viaje en Didi.

Los costos de operación terminan siendo caros, de acuerdo a Rivas, y así se van a mantener si los reguladores no amplían el polígono de operación pero también si se mantienen ciertas barreras que no dejen entrar a más jugadores al mercado y brindar más confianza tanto a inversionistas como a usuarios.

Jump de Uber ya está operando en México

“Aquí se habla de regulación para empresas, incluyendo número de unidades que pueden operar, horarios y espacios de estacionamiento, pero no se especifica claramente el papel del usuario o reglas para la sana convivencia entre los distintos modos de transporte. Tampoco te explican si la cobertura de seguros para usuarios estará homologada en todas las empresas y eso genera desconfianza de parte de las empresas que quieren operar en las metrópolis” indicó a Expansión Joana Villa Pérez, urbanista de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Te recomendamos: Mobike no paga contraprestación y sus usuarios se amparan

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Una de las polémicas que existe de parte de las empresas es la forma en que se otorgan los permisos para operar estos transportes y el costo que tiene para las firmas competir por una subasta y luego dar el servicio.

El permiso para micromovilidad lo otorga la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, es anual y conlleva un costo de contraprestación para las empresas, el cual varía dependiendo de la capacidad de cada una del número de unidades. En una primera fase el número estuvo limitado a 1,750 monopatines eléctricos y a 2,400 bicicletas sin anclaje.

Posteriormente se asignaron más espacios y finalmente quedaron 4,800 bicicletas sin anclaje, así como 3,500 monopotanies eléctricos.

Según los expertos eso genera que la competencia sea más complicada.

En comparación a lo que se cobra anualmente de tenencia, que este año fue un refrendo de 556.50 en vehículos menores a los 250,000 pesos, y lo que pagarán algunas empresas de micromovilidad por operar, como Jump de Uber, será de 1,900 pesos, por cada bicicleta, por ejemplo.

“Además no hay infraestructura dentro para los estacionamientos de las unidades y se mantiene en un perímetro cerrado la operación, por lo que los usuarios son los que tienen que pagar el costo de no tener opciones” precisó Villa.

Lee: Esto es lo que pagan las empresas de micromovilidad para transitar en la CDMX

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