La IA también se integró a lo legal
En México ya existen varias empresas de LegalTech, es decir, la abreviatura en inglés de tecnología legal y, como su nombre lo indica, se refiere al uso de la tecnología para mejorar y optimizar la práctica y la prestación de servicios legales.
LegaLario es una empresa mexicana fundada con el objetivo de ofrecer un software de soluciones legales para agilizar y optimizar todos los procesos que existen alrededor de un documento y los procesos de cumplimiento regulatorio.
Pero con el auge de la Inteligencia Artificial (IA) no podían quedarse atrás y recientemente anunciaron la adquisición de Ali Tech, otra empresa mexicana que lideró los primeros modelos de inteligencia artificial para documentos legales en español.
Esto porque de acuerdo con Rodrigo Gómez, CEO de LegaLario, el sector legal está comenzando una transformación a nivel mundial, en donde los abogados van a necesitar tener conocimientos de tecnologías que les ayuden con sus labores. “Así como los contadores usan Excel y los escritores Word, los abogados necesitan un programa como LegalTech”,
De acuerdo con ambos directivos, ven dos principales ventajas de incorporar IA a los procesos jurídicos. La primera es la agilización y la gestión de los documentos, pues en tan solo unos segundos se puede redactar y firmar un contrato que, de manera manual, pudo haber requerido cantidades de tiempo muy grandes.
Además, esto también reduce los costos. Gómez explicó que este ahorro de tiempo también representó un ahorro del 85% en costos por recabar las firmas de contrataciones, que van desde las horas de los abogados hasta los desplazamientos.
La segunda, es la democratización de los servicios legales. El ejecutivo ejemplificó que para cierto tipo de contratos, como un arrendamiento inmobiliario, la compraventa de un vehículo o una casa, las personas no los hacían porque tienes que pagarle a un abogado para que haga cualquier contrato.
“Muchas veces las personas preferían simplemente no hacerlo porque era muy caro, o les quitaba muchísimo tiempo el buscar un abogado y contarle su historia y que hicieran un contrato y quedaban desamparados”, dijo.