“China está preparando sus propios chips y tarde o temprano va a alcanzar o superar a Nvidia”, comenta Jauregui. “Este es un juego geopolítico, pero no dudo que en dos años máximo alguna empresa china esté a la par de Nvidia”.
A mediados de año, el propio Huang aceptó esta situación. “Estados Unidos ha basado su política en la suposición de que China no puede fabricar chips de IA”, comentó el ejecutivo en junio . “Eso siempre fue cuestionable y ahora claramente es un error. La pregunta no es si tendrán IA, porque ya la tienen”.
Y es que tras las primeras restricciones que EU hizo para evitar que los chips de IA llegaran a China, sus empresas tecnológicas rápidamente se dieron cuenta de que necesitaban ser más eficientes con la tecnología que tenían a la mano aun cuando no fuera tan avanzada como la estadounidense.
Huawei es un ejemplo, señala Guaurav Gupta, analista especializado en semiconductores de Gartner, quien destaca que acelerar la producción de chips en China es una de las formas en las que están lidiando con las restricciones estadounidenses y alerta que también están creando sus propio ecosistema de chips, desde conseguir los materiales, los procesos de fabricación e incluso las pruebas y empaquetamiento.
Este año, Huawei comenzó a realizar envíos del chip de IA 910C a sus clientes en China. Se trata de una unidad de procesamiento gráfico (GPU), que logra un rendimiento comparable al H100 de Nvidia, razón por la cual Paul Triolo, socio de la consultora Albright Stonebridge Group, dijo a la agencia de noticias Reuters que este chip se convertirá en la opción principal de los desarrolladores chinos.
En Nvidia son conscientes del avance de Huawei en China; sin embargo, Marcio Aguiar, director de Nvidia Enterprise para Latinoamérica, mencionó que su posición en el mercado se basa en toda su infraestructura y no sólo en los chips.
”Van a poder hacer un buen chip de IA (…) Tienen acuerdos comerciales con muchas naciones, el apoyo de su Estado, alianzas con otras empresas”, detalla, pero agrega que Nvidia cuenta con un ecosistema más fuerte basado en centros de datos y desarrollo de software para diversas industrias, desde robótica, salud y telecomunicaciones, entre más.
Otro de los competidores chinos es Baidu , conocido como el Google chino, el cual presentó en noviembre su hoja de ruta quinquenal para sus chips de IA Kunlun, los cuales se actualizarán de forma anual y funcionarán para el entrenamiento de su LLM Earnie, dentro de sus propios centros de datos.
Con esta estrategia, la empresa profundizará su oferta “full stack”, es decir, contar con una infraestructura compuesta por chips, servidores y centros de datos, además de, a nivel de software, tener modelos y aplicaciones de IA para los usuarios finales.
De acuerdo con datos de JP Morgan, la expectativa de venta para Kunlun se multiplicará por seis para alcanzar alrededor de 1,100 millones de dólares, mientras que la unidad responsable de esa división dentro de Baidu podría estar valorada en 28,000 millones de dólares, según Macquarie.
Asimismo, dentro de China existe una escasez de suministro que podría ampliarse durante los próximos dos años, según previsiones del presidente de Tencent, Martin Lau, quien citó cuellos de botella en la fabricación por parte de jugadores locales, como SMIC. No obstante, esto abre la oportunidad a Baidu, que cuenta con una estrategia de producción más estable.
“Creemos que la demanda interna de computación de IA en China sigue siendo intensa, y los hiperescaladores recurren cada vez más a proveedores de soluciones locales”, se lee en una nota reciente de JP Morgan. “Consideramos que el chip de IA Kulun es uno de los mejor posicionados.