“Durante los próximos tres años, ocho de cada 10 inversionistas esperan que las empresas aumenten sus presupuestos de I+D y sus inversiones de capital, en comparación con los tres años anteriores. Más del 75% anticipa incrementos en la actividad de fusiones y adquisiciones, y siete de cada diez espera un aumento de las alianzas estratégicas”, señaló Armando Martínez-Polo, socio responsable de Consultoría Tecnológica e IA en PwC.
Mientras disminuye el interés en desarrollos de metaverso puro, la industria tecnológica redirige capital hacia la IA. Gartner apunta que el gasto global en IA puede alcanzar 2.5 billones de dólares en 2026, un crecimiento de casi 44% respecto a 2025, y se espera que continúe la expansión hacia 2027.
Esta redirección se nota. En el Foro Económico Mundial de Davos, Andrew Bosworth, CTO de Meta, afirmó que la compañía está redirigiendo esfuerzos desde plataformas cuidadosamente inmersivas hacia tecnologías habilitadas por IA que demuestran adopción más clara, incluido el desarrollo de wearables inteligentes.
Dentro de los productos que la marca tiene en la fusión de RV y RA están los Meta Vision, unos lentes que integran una pantalla y tecnología que permite tener una experiencia inmersiva similar a la que tenían los Oculus. El éxito de este producto incluso los ha orillado a tener falta de stock.
Disney, por su parte, ha hecho uno de los movimientos más llamativos de 2025 en el sector del entretenimiento, ya que llegó a un acuerdo de inversión de 1,000 millones de dólares con OpenAI. La operación no solo implica que la firma que licencia personajes icónicos de Star Wars, Marvel y Pixar se integre en plataformas de IA generativa como Sora, sino que también incorpore capacidades de IA a su producción de contenido y operaciones internas con tecnología de punta.