Una de las constantes en cada consola de Nintendo es el catálogo deportivo en torno a Mario y sus amigos, una fórmula que ya se empezó a cumplir en Nintendo Switch 2 con Mario Tennis Fever, un título que busca capitalizar la potencia de la consola y, al mismo tiempo, revitalizar una de sus franquicias más constantes a través de un juego que incluye un tono caótico y divertido para jugar con amigos.
Mario Tennis Fever se presenta como una evolución natural de la serie. Desde el primer partido queda claro que el objetivo es pulir lo que ya funciona en este tipo de juegos. La experiencia se siente ágil, colorida y enfocada en el ritmo. Eso sí, todo ocurre con una velocidad que exige concentración constante.
El diseño de canchas aporta variedad significativa. Existen superficies clásicas como arcilla y césped, pero también escenarios temáticos con obstáculos dinámicos propios de la franquicia Mario Bros. que alteran la estrategia. Algunos estadios introducen plataformas móviles o zonas que modifican la trayectoria de la pelota, lo que convierte cada encuentro en algo impredecible.