La industria tecnológica suele presumir de vivir en el futuro, pero en ocasiones también mira hacia el pasado. Como en la moda, donde los pantalones acampanados o las chamarras oversize regresan cada cierto tiempo, el mercado de smartphones también experimenta ciclos. Ese parece ser el caso de los teléfonos modulares y de los sistemas de lentes intercambiables, una tendencia que vuelve a tomar fuerza después de casi una década de intentos fallidos.
El regreso responde a las necesidades de la industria, que atraviesa un periodo de crecimiento limitado y necesita nuevas formas de seducir a los consumidores. Según datos de la consultora IDC, el mercado mundial envió 1,260 millones de teléfonos en 2025, con un crecimiento anual de apenas 2% y perspectivas de expansión moderada en los próximos años.
Por ello, la presión se vuelve mayor cuando se considera que la penetración de smartphones ya es muy alta y los usuarios conservan sus dispositivos por más tiempo. IDC estima que el crecimiento anual compuesto del sector entre 2024 y 2029 será de apenas 1.5%, una señal de que el mercado ya no crece al ritmo de la década pasada.