Galaxy Z Fold8: el plegable que me hizo cambiar de opinión
Tengo una relación complicada con los teléfonos plegables, nunca me ha terminado de convencer la idea de tener tanta pantalla en un celular, considero conflictivo que su propio modelo de funcionamiento desgaste el equipo de forma significativa, la reparaciones son más costosas, tampoco me encanta el pliegue y, cuando un equipo queda demasiado angosto al cerrarse, me cuesta encontrarle sentido a utilizarlo como teléfono convencional.
Por eso, el Galaxy Z Fold8 fue una sorpresa. Éste tiene un formato pasaporte, es decir, cerrado es más ancho y chaparro que un plegable convencional, la pantalla exterior mide 5.5 pulgadas y la principal alcanza 7.6 pulgadas. También es más ligero que el Fold8 Ultra, con 201 gramos frente a los 215 gramos del modelo Ultra.
La diferencia se nota principalmente en la experiencia cotidiana. Durante el periodo de prueba tuve que tomar un vuelo internacional de 11 horas. Aunque el avión tenía sus propias pantallas, descargué contenido en ambos teléfonos y ahí el Fold8 me resultó especialmente cómodo.
Cerrado, es sencillo de sostener y utilizar. Abierto, la pantalla ofrece una superficie suficientemente grande para ver películas y series sin cargar con una tableta. El formato también me pareció particularmente cómodo para leer, cerrado ofrece practicidad y abierto tiene más espacio que un teléfono tradicional, pero sin llegar a sentirse como un dispositivo demasiado grande.
Ese equilibrio es, para mí, la principal virtud del Fold8, pero eso no significa que el formato sea perfecto. Hay aplicaciones que todavía no aprovechan del todo las proporciones de la pantalla exterior, y otras, como TikTok e Instagram, tampoco consiguen sacar todo el partido de la pantalla interna cuando el equipo está abierto.
Sin embargo, esas limitaciones no me hicieron sentir que estaba usando un teléfono diseñado únicamente para demostrar que podía doblarse. El Fold8 se siente más cercano a un smartphone que puede convertirse en una pantalla grande cuando realmente la necesitas.
Por eso lo recomendaría especialmente a quien todavía tiene dudas sobre los plegables. Si utilizas el celular principalmente para consumir contenido, leer, navegar, viajar y hacer tareas cotidianas, el Fold8 no exige que cambies demasiado tus hábitos para aprovechar el formato.