La industria de los videojuegos móviles en América Latina exige estrategias comerciales directas y flexibles. Pokémon Go , a través de su empresa matriz Scopely, identificó a México como el motor clave para transformar su modelo de negocio en la región, por medio de la aplicación de “precios regionales”, una estrategia que prioriza al consumidor local en relación a sus contextos socioeconómicos.
En lugar de mantener las tarifas globales fijas en dólares, el equipo local impuso costos diferenciados para adaptar el juego a los salarios e ingresos del público latinoamericano. La decisión representó un reto financiero inicial, comenta Alan Mandujano, líder de marketing de Pokémon Go para Latinoamérica en Scopely, pero la empresa aceptó reducir su margen de ganancia inmediato para construir una comunidad sólida y constante a largo plazo.
"En Pokémon Go los precios que hay acá en México y Latam son diferentes a los de otros países. Eso es algo que nuestro equipo empujó mucho desde que empezamos y ha dado resultados bastante buenos”, comenta. “Al principio es invertir en el mercado, porque claro que vas a perder dinero, pero pensando en el largo plazo permite construir un jugador de un valor mucho más alto".