Profeco revela la “leche” infantil que no es leche y las que engañan con el azúcar a los papás
El análisis de la Profeco a bebidas infantiles reveló fallas en información nutrimental, composición y etiquetado en varias marcas presentes en el mercado.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) analizó diversas marcas de leches saborizadas dirigidas a niñas y niños y reprobó a varias de ellas, incluso identificando productos que se comercializan como leche sin serlo realmente.
En total, se evaluaron 32 productos para verificar su cumplimiento con las disposiciones normativas y legales para su comercialización. Aunque suelen percibirse como bebidas inofensivas, su consumo debe ser moderado y supervisado por los adultos.
De manera puntual, la dependencia de la Secretaría de Economía detectó incumplimientos en 10 de los 32 productos analizados, entre ellos casos en los que contienen más azúcares de los que declaran en su etiquetado.
Profeco revela la “leche” infantil que no es leche
De acuerdo con el análisis del organismo, los productos de las marcas Vaca Blanca y Great Value, en sus versiones sabor fresa, vainilla y chocolate, no pueden considerarse leche porque la grasa que contienen es de origen vegetal y no grasa butírica, que es la propia de la leche.
Esta diferencia es clave, ya que la normativa establece que para utilizar la denominación de leche el producto debe contener grasa láctea. Al emplear grasa vegetal, estas bebidas no cumplen con las especificaciones establecidas, pese a que su presentación puede hacer pensar al consumidor que se trata de leche.
Por ello, la Profeco advirtió que estos productos no deberían comercializarse bajo esa denominación, ya que podrían inducir a error a los consumidores, especialmente cuando están dirigidos al público infantil.
Leches para niños que tienen más azúcar de la que declaran
La Profeco también detectó irregularidades en el contenido de azúcar de varias leches saborizadas dirigidas a niñas y niños.
En su análisis, encontró que seis productos contienen más azúcares de los que declaran en su etiquetado, lo que significa que la información nutrimental no es veraz. Entre las marcas señaladas están:
-Productos sabor fresa, vainilla y chocolate de Vaca Blanca
-Leche sabor vainilla de Kellogg’s All-Bran
-Leche sabor chocolate de Kellogg’s Choco Krispis
-Leche sabor vainilla de Kellogg’s Zucaritas
De acuerdo con el estudio, las diferencias van desde 1.8 hasta 7.5 gramos de azúcar extra por cada 100 mililitros, lo que representa un consumo mayor al que el consumidor cree estar ingiriendo.
Por ello, la Profeco advirtió que estos productos incumplen con la veracidad en el etiquetado, un elemento clave para que padres y consumidores puedan tomar decisiones informadas.
Algunas bebidas se venden como leche sin cumplir con los requisitos para usar esa denominación.(Expansión/Google AI Studio)
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La otra leche infantil reprobada por Profeco
También se detectaron irregularidades en el etiquetado de otro producto dirigido al público infantil.
Se trata de la leche parcialmente descremada sabor chocolate de Nestlé Nesquik, que incumple con la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 sobre etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas.
De acuerdo con el análisis, el envase incluye la leyenda “con cocoa” en la parte principal del empaque con un tamaño y tipografía más llamativos que la denominación del producto, lo que no está permitido por la norma, ya que esta característica debe formar parte de la descripción y no destacarse por encima del nombre del alimento.
¿Qué revisó Profeco en estas leches infantiles?
Para realizar el estudio, el laboratorio de la Profeco llevó a cabo 1,696 pruebas a un total de 32 productos disponibles en el mercado.
Entre los aspectos analizados se encuentran:
-Contenido de proteínas y nutrientes
-Tipo de grasa utilizada
-Cantidad real de azúcares
-Aporte energético
-Cumplimiento de normas de etiquetado
El objetivo fue verificar que la información nutrimental y la composición de estas bebidas coincidieran con lo que declaran en su envase.
La dependencia también advirtió que, aunque estas bebidas aportan algunos nutrientes como calcio, magnesio, potasio y proteínas, muchas contienen altas cantidades de azúcares, calorías y grasas saturadas.
Por ello, su consumo frecuente puede representar riesgos para la salud, especialmente en niñas y niños que se encuentran en etapa de crecimiento.
Además, estos nutrientes pueden obtenerse a través de otros alimentos como frutas, verduras, leguminosas, cereales o leche natural sin endulzar.
En este contexto, la Procuraduría Federal del Consumidor subraya la importancia de que madres, padres y cuidadores revisen el etiquetado y moderen el consumo de este tipo de bebidas.
Más allá de su apariencia atractiva, no todos los productos cumplen con lo que prometen, por lo que informarse antes de comprarlos es clave para proteger la salud de niñas y niños.