“Lo más importante es tratar de que la pandemia sea lo más corta posible y para lograrlo lo primero que necesitamos es que las medidas de aislamiento sean respetadas por la mayor parte de la población”, explicó.
Para los trabajadores informales es urgente hacer algo que les permita no trabajar. Esto no se logra con transferencias para los jubilados, tampoco con becas educativas. Necesitamos nuevos programas, dijo quien también fuera director general del IMSS y economista en Jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Levy tiene un panorama claro al momento de mencionar los detalles en el actuar de las autoridades: “Va a ser importante ayudar a las empresas a subsidiar parte de la nómica y también posponer parte del pago de impuestos, distribuirlo en más tiempos y, también, facilitar el acceso el crédito”.
El doctor en Economía por la Universidad de Boston es consciente de que el Gobierno enfrenta fuertes restricciones presupuestales para poder lanzar un programa de rescate ambicioso.
¿De dónde obtener recursos?, se le cuestiona: “Lo que hay que hacer es adaptarse a una realidad que ya está aquí: la meta de superávit primario no se va a cumplir, la recaudación va a caer fuertemente en lo que resta del año, sobre todo en este trimestre abril-junio. Debemos entender que este año estamos viviendo una situación inédita. Ya en el 2021 podemos regresar a fortalecer las finanzas públicas.
Propongo que haya un endeudamiento extraordinario en el 2020 pero que se anuncie que en algún momento de 2021 va a haber una contribución extraordinaria que todos los mexicanos vamos a tener que pagar para sufragar la deuda”.
Levy añade que la banca de desarrollo puede ser de utilidad para que los bancos comerciales entreguen financiamientos. “Los bancos van a enfrenar más riesgo, entonces lo que se requiere es aumentar las garantías”.