Del 13 de marzo al 6 de abril pasados, México perdió en promedio 14,453 empleos formales cada 24 horas, de acuerdo a datos oficiales. Entre el 26 de marzo y el 17 de abril, S&P, Fitch, Moody’s y HR Ratings recortaron la nota soberana del país y advirtieron consecuencias por el freno de las actividades productivas y por el desplome en los precios del petróleo.
Conforme transcurran los días se irá conociendo a detalles el daño a la economía y las expectativas no son nada alentadoras.
El FMI advierte que México será una de las naciones más afectadas, pues el PIB sufrirá una caída de 6.6%, un nivel mayor al promedio de América Latina, de 5.5%, para el periodo.
Y hay estimaciones más pesimistas: Bank of America Securities (BofA) advierte de una contracción de 8%, el doble de lo que espera la secretaría de Hacienda. Moody’s afirma que si la contingencia dura más de tres meses el deterioro del PIB será mayor.
El INEGI estimó que la economía se contrajo -1.6% en los primeros tres meses del año, cifra que de concretarse sería la contracción más fuerte desde el segundo trimestre de 2009, cuando el mundo padecía los efectos de la crisis subprime de EU.
Luis Foncerrada, economista en Jefe de la American Chamber de México, comenta que la economía aún no ha tocado fondo, por lo que se esperan caídas importantes en abril, mayo y junio. “El impacto, por lo pronto, al dejar de trabajar mucha gente es que deja de percibir ingresos”.
Lo más alarmante, a decir de especialistas, es que el gobierno federal ha tenido una respuesta tímida y descoordinada para contener la pandemia.
“ Estamos viviendo una emergencia sanitaria y económica que no tiene precedentes. Estamos ante una situación extrema y me preocupa mucho el papel que está haciendo el gobierno para atender la emergencia”, dice Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.
“Se tendría que estar conformando un consejo fiscal de emergencia para formular un nuevo paquete económico. El gobierno no tiene ahora con qué construir una propuesta del calibre de la que requerimos, debe reconocer que necesita de la sociedad civil, la academia y el sector privado para hacerlo”, asegura.
Al cierre de esta edición, el gobierno federal ha anunciado que adelantará apoyos a las personas de la tercera edad y que entregará dos millones de créditos a pequeñas empresas por 25,000 pesos cada uno a tasas preferenciales. Además, los patrones podrán diferir parte de sus cuotas obrero-patronales solo si han evitado hacer despidos.
La semana pasada, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) anunció que se reunirá con el presidente López Obrador para presentarle una lista de 68 propuestas de medidas económicas para mitigar los efectos de la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia de coronavirus.
El organismo ya ha hecho llegar a presidencia el documento con las medidas y, aunque no hay una fecha establecida, desde Palacio Nacional se ha ofrecido una reunión para revisar las propuestas.
El 20 de abril, el peso mexicano se ubicó como la moneda emergente que mayor depreciación ha tenido frente al dólar estadounidense al alcanzar las 24.08 unidades en el mercado interbancario, mientras que la mezcla de exportación tocó un mínimo histórico de -2.37 dólares por barril.
“El peso se coloca como la divisa más depreciada, pues a pesar de que México es un país importador neto de crudo, la expectativa de que el precio del petróleo se mantenga en niveles bajos implica que Pemex difícilmente mejorará su situación financiera en años posteriores al 2020”, señala la directora de análisis económico financiero de Banco Base, Gabriela Siller.