En los últimos años, México se ha beneficiado de la reconfiguración de las cadenas de suministro, luego de la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la pandemia, que provocaron que las empresas se acercaran lo más posible al mercado estadounidense.
Sin embargo, países como Vietnam, India, Taiwán, entre otros, han aprovechado que China ha perdido participación en el mercado estadounidense para ser proveedores de la economía más grande del mundo.
“Los países están definiendo IA como un tema de seguridad nacional; país que no tenga la agresividad para comprar o acceder a tecnología, está muerto. Estados Unidos y China son los países que más invierten (en tecnología), México está en el lugar 51, inclusive después de Chile. Eso es preocupante”, lamentó Romo.
“Necesitamos ser más agresivos como país y como sector empresarial. Tenemos que ser muy creativos para ver cómo vamos a acceder a esa tecnología”, añadió.
Otros retos
Además de subirse a la ola tecnológica que trae la IA, se estima que México tiene el reto de crear 1.5 millones de empleos para el próximo sexenio.
Otro desafío tiene que ver con la re capacitación de la mano de obra, particularmente a las personas de 40 años y mayores en materia de revolución tecnológica.
“El reto para países como México es cómo abrazamos culturalmente toda esta revolución y nos montamos en esta ola”, sostuvo.
También es necesario replantear el sistema educativo y contar con infraestructura para aprovechar el nearshoring.