Finsus señala que actualmente el 90% de su cartera de crédito -que hasta diciembre pasado ascendía a 14,566 millones de pesos- está colocado entre empresas medianas y pequeñas para ayudarlas a financiarse mientras que el 10% restante es crédito a consumo en tarjetas de crédito y préstamos personales.
Por cartera de crédito, Finsus es la segunda Sofipo más grande del país, solo por detrás de Nu, que está por recibir la licencia de operación como banco.
Aunque la licencia de Sofipo les permite captar recursos, Marmolejo reconoce que las empresas necesitan depositar dinero en sus cuentas sin temor a que el seguro de depósito los deje desamparados. Finsus registró hasta diciembre del año pasado recursos por 18,120 millones de pesos, de acuerdo con las cifras oficiales.
El seguro de depósitos de las Sofipos es de hasta 200,000 pesos, y hay empresas con tesorerías o depósitos de hasta un millón de pesos.
“Ese es un diferenciador que como banco vamos a tener porque sí influye, sobre todo para una empresa que tiene un poco más de conocimiento”, aseguró Marmolejo. El directivo destaca que aunque en promedio una empresa tiene en promedio 50,000 pesos en su cuenta, quieren dar certidumbre a los clientes.
Así, al saber cuánto dinero ingresa a la empresa, Finsus podrá hacer un mejor análisis de sus ingresos y capacidad de pago. Con datos internos, cerca de 4 millones de micro, pequeñas y medianas empresas operan sin financiamiento y en muchos casos recurren a tarjetas de crédito personales para cubrir gastos de capital de trabajo y gastos operativos.
El nivel de endeudamiento del empresario mexicano de la micro, pequeña y mediana empresa es altísimo con tarjetas de crédito y ellos mismos lo dicen, lo utilizan como (crédito) revolvente para pagar sus costos
Carlos Marmolejo, director general de Finsus
Finsus señala que las tasas de interés de interés de las tarjetas de crédito alcanzan hasta más del 100%, lo que puede poner en problemas a las empresas en caso de incumplimiento, mientras que un crédito personal puede reducir estos intereses conforme a la capacidad de pago del empresario.