Situación similar en otras partes del país, donde el ejército estadounidense asegura haber golpeado más de 2,000 objetivos en una campaña de más magnitud que el ataque de 2003 contra el Irak de Sadam Husein.
"Dormimos con miedo y nos despertamos con estrés. La situación es bastante horrible", explicó a AFP una mujer llamada Sanaz, recién llegada a Turquía tras huir de su ciudad Tabriz, en el noroeste.
La agencia oficial iraní Irna afirma que 1,045 personas, entre civiles y militares, murieron en la ofensiva desde el sábado, un balance que la AFP no pudo confirmar de forma independiente.
Las autoridades iraníes buscan un sucesor del líder supremo, Alí Jamenei, fallecido el sábado en el inicio de la ofensiva. Estaba previsto homenajearlo en un funeral de Estado en Teherán este miércoles, pero al final las exequias fueron reportadas, en una ciudad bombardeada sin cese.
Pero Israel avisó que quienquiera que sea elegido se convertirá en "un blanco".
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, está "considerando" que Washington tenga un rol en Irán tras un eventual fin de la guerra, indicó la Casa Blanca.
Estrecho de Ormuz "bajo control"
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen iraní, avisaron al comienzo del conflicto que ningún barco debía entrar en ese estrecho que da entrada al golfo Pérsico. Este miércoles, reivindicaron que esa vía está "bajo control total de la marina de la república islámica".
En este estratégico paso, por donde transita el 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial, el tráfico de petroleros cayó un 90% en una semana, indicó el miércoles la empresa de análisis Kpler.
Israel se adentra en Líbano
Israel también prosigue su ofensiva en Líbano, país que se vio involucrado en el conflicto desde que el movimiento proiraní Hezbolá atacó territorio israelí.
El ejército israelí bombardeó el sector del palacio presidencial cerca de Beirut y otras zonas al sur de la capital, así como bastiones de Hezbolá.
El ejército también lanzó operaciones terrestres y se adentró en varios pueblos del sur del país, que dieron lugar a "directos" entre milicianos de Hezbolá y soldados israelíes en la localidad de Jiam, a 6 km de la frontera con Israel, según el movimiento proiraní.
Al menos 72 personas han muerto y 83.000 han tenido que abandonar sus hogares por los bombardeos israelíes, declararon este miércoles las autoridades libanesas.
Estados Unidos pidió a sus ciudadanos abandonar la región si pueden encontrar vuelos comerciales, lo que se ha convertido casi en misión imposible habida cuenta de las cancelaciones masivas.
La operación ha dejado seis bajas en el ejército estadounidense. El Pentágono identificó a cuatro de ellos, alcanzados por drones en Kuwait.
En Israel, donde las sirenas sonaron en varias ocasiones el miércoles, diez personas murieron en ataques iraníes, según los servicios de emergencia.
Y en los países del Golfo, los bombardeos iraníes causaron 13 muertos, entre ellos una niña de 11 años alcanzada por la metralla en Kuwait.