“La actividad de bots impulsados por inteligencia artificial aumentó un 300% a nivel mundial en solo un año, y México se situó como el segundo país más afectado de Latinoamérica, solo por detrás de Brasil”, explicó
Esto significa que los ataques ya no buscan únicamente robar datos de usuarios individuales. Las empresas, los bancos y las plataformas digitales que operan durante eventos masivos también se convierten en objetivos.
Las filtraciones de datos pueden derivar en fraudes financieros, robo de identidad o accesos a cuentas corporativas. A nivel empresarial, las consecuencias son mucho más costosas, pues van desde la pérdida de información sensible, interrupciones operativas o daños reputacionales.
En un evento global como el Mundial, donde marcas, patrocinadores, aerolíneas y plataformas digitales operan en tiempo real, la ciberseguridad es parte de la infraestructura del evento.
El desafío es que, a diferencia de otras amenazas digitales, el wifi público no depende únicamente de las grandes plataformas, también intervienen redes de hoteles, comercios, restaurantes, aeropuertos o proveedores improvisados de conectividad.
Algunos proveedores ofrecen acceso abierto principalmente para recolectar datos, desplegar publicidad invasiva o redirigir a los usuarios a portales falsos. En otros casos, simplemente operan sin los estándares mínimos de seguridad.