¿Cambiarán las preferencias de los consumidores?
La exención de la verificación, que ya se ha usado como un estímulo para impulsar la venta de vehículos híbridos y eléctricos, ahora podría jugar a favor de los modelos que son candidatos para obtener el holograma doble cero hasta por dos ocasiones.
“Lo que la medida está provocando es que las personas se metan a ver si determinado modelo puede obtener el [holograma] doble cero o no y esto genera conciencia sobre emisiones contaminantes”, dice Gerardo Macías, gerente de ventas de Suzuki Motor de México.
Los directivos de la marca japonesa creen que sus dos modelos más pequeños, Swift e Ignis, además de las variantes Boosterjet de Vitara y S-Cross, impulsarán las ventas de Suzuki este año, debido a que cumplen los requisitos para obtener el doble cero en la Ciudad de México, un mercado que representa una tercera parte de las ventas de Suzuki.
Kia es otra marca que considera que los nuevos requisitos para obtener el holograma doble cero podrían ser un factor de decisión de compra en los siguientes meses, por lo que está trabajando en mejorar su posición en la lista de la Sedema.
“Si bien varios de nuestros modelos ya califican para obtener el holograma doble cero [la mayoría subcompactos y compactos], seguimos trabajando para poder reconfigurar algunos otros para que los vuelvan a evaluar, sobre todo en la gama baja de nuestras SUV”, dijo David García, director de ventas de Kia Motors México.
Otras marcas, como Volkswagen, están más escépticas sobre el impacto que la medida pueda tener en la decisión de compra de los consumidores.
“Son muchos factores los que se ponen en juego en la decisión de compra de un vehículo. Dependiendo del momento de vida es que se van teniendo diferentes necesidades de movilidad. Quizá si eres soltero busques un auto pequeño que cambias por uno más grande cuando formas una familia. Claro que el rendimiento de combustible ha cobrado relevancia, pero no es el único factor”, afirma Juan Pablo Gómez, director de marketing de Volkswagen México.
En los últimos cinco años, los SUV se consolidaron como los nuevos favoritos en el mercado mexicano. Según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, en 2019, una tercera parte del total de los vehículos vendidos en el país fueron de este tipo.
Aunque las ventas de SUV y crossovers mantuvieron crecimientos constantes en años pasados, en 2019 se empezaron a estabilizar. Analistas de Jato y de IHS Markit consideran que las nuevas reglas de verificación podrían ser un nuevo factor de decisión de compra que juegue a favor de los modelos más eficientes en aquellos segmentos más sensibles al precio.