Sin embargo, la incertidumbre entre las agencias de viaje continúa creciendo, principalmente por las afectaciones directas al sector turístico que, si bien las grandes empresas están en más posibilidades de sortear, se agravan para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), como es el caso de esta industria.
“Sabemos que el capital principal de las agencias de viaje es el capital humano. No tenemos grandes inversiones en activos fijos, sino nuestro mayor activo son nuestros empleados, y la mayoría de las agencias estamos cuidamos su salud, enviando a casa a gente con hijos, a personas arriba de 60 años y a quienes tienen una enfermedad crónica”, indica el representante de la industria.
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Al respecto, la AMAV cerró filas con la postura de otras organizaciones turísticas afiliadas al Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), a través del cual han solicitado facilidades como una prórroga en el pago de impuestos, créditos blandos y flexibilidad en el pago de prestaciones, que serán de ayuda a medida que la crisis no se extienda a un mediano plazo.
“Tenemos la confianza de que en un máximo de un mes y medio el país esté recuperado, no al 100%, pero por lo menos en los principales centros turísticos. Sin embargo, existen estudios y estadísticas que apuntan a que podría ser un problema mayor a tres meses”, apunta.