Telefónica Movistar llegó a México hace 25 años y en su momento fue recibida con buenos ojos, pues representaba una competencia directa para Telcel, la empresa de telefonía móvil propiedad del empresario Carlos Slim Helú . La expectativa era que, con más competencia en el mercado, mejorarían los precios y los servicios para los usuarios.
Si bien la empresa española logró construir una enorme base de clientes en el país, lo cierto es que nunca pudo arrebatarle el liderazgo a Telcel, que se mantuvo como la compañía de telefonía móvil más grande de México y con la mayor cantidad de usuarios.
Aunque en distintos momentos Movistar logró poner en aprietos a la empresa mexicana, hoy Telcel sigue dominando el mercado, incluso pese a las regulaciones que se han impuesto en su contra. Mientras tanto, Telefónica ha decidido vender prácticamente todo su negocio en México para salir del país.
Cuando la empresa española comenzó a competir con fuerza en el país, Telcel ya llevaba años construyendo la red de telefonía móvil más amplia del territorio. Ese despliegue de cobertura —popularizado por el lema “todo México es territorio Telcel”— le permitió sumar millones de usuarios antes que sus rivales. Esa ventaja temprana fue muy difícil de revertir.
Además, Telcel pertenece a América Móvil , el gigante de telecomunicaciones del empresario Carlos Slim Helú. Según análisis de la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU), la compañía mantuvo durante años una participación cercana al 70% del mercado móvil, lo que significa que concentra la mayor parte de los clientes y de los ingresos del sector.
La infraestructura también marcó la diferencia. Mientras Telcel consolidó la red más extensa del país, Movistar arrastró durante años problemas de cobertura, sobre todo fuera de las grandes ciudades. Con el tiempo, los altos costos del espectro radioeléctrico y del mantenimiento de su red llevaron a la empresa a reducir su infraestructura propia e incluso a utilizar la red de AT&T para transportar su tráfico.
La razón es sencilla: Telcel tiene más clientes de pospago, que pagan planes mensuales más caros y consumen más datos. Movistar, en cambio, se enfocó principalmente en usuarios de prepago, que suelen hacer recargas pequeñas y gastar menos.
Esto termina marcando toda la competencia. Si una empresa gana más dinero por cada cliente, también puede invertir más en antenas, tecnología y cobertura. Gracias a esa capacidad, Telcel fortaleció su red y mantuvo su liderazgo durante décadas, mientras Movistar nunca logró cerrar la brecha.
La empresa de Carlos Slim Helú mantiene la red móvil más amplia del país y concentra la mayor cantidad de clientes.(SOPA Images/SOPA Images/LightRocket via Gett)
A diferencia de otros competidores, AT&T no comenzó desde cero. Entre 2014 y 2015 adquirió Iusacell por 2,500 millones de dólares y Nextel México por 1,875 millones, operaciones que le permitieron iniciar con unos 13 millones de usuarios, además de infraestructura, espectro y contratos ya existentes.
Tras consolidar esas compras, la compañía anunció una inversión de 3,000 millones de dólares para expandir y modernizar su red en el país. Al mismo tiempo lanzó planes más agresivos para atraer clientes, como llamadas nacionales sin costo adicional y otros beneficios que en ese momento no eran comunes en el mercado mexicano. Con esa estrategia comenzó a sumar entre 900 mil y un millón de nuevos usuarios cada año.
Otro elemento clave fue el tipo de clientes que logró captar. AT&T apostó con mayor fuerza por el segmento de pospago, donde los usuarios contratan planes mensuales más caros y estables. Gracias a ello ha mantenido un ingreso promedio por usuario (ARPU) de entre 143 y 146 pesos.
Mientras tanto, Movistar siguió concentrando gran parte de su base en prepago, donde el gasto es menor y más variable.
Con el paso de los años, esa diferencia terminó reflejándose en el tamaño de sus bases de clientes. Para el tercer trimestre de 2025, AT&T ya contaba con 24.1 millones de usuarios , mientras Movistar reportaba 21.1 millones, lo que confirmó el cambio en el orden del mercado móvil mexicano, dominado por Telcel con más de 84 millones de clientes.
AT&T entró al mercado mexicano comprando Iusacell y Nextel entre 2014 y 2015, lo que le permitió iniciar con millones de clientes.(AP)
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La venta de Telefónica Movistar en México
El proceso de repliegue de Telefónica en México llegó a su punto definitivo en abril de 2026. El 7 de abril, la compañía anunció que su división Telefónica Hispanoamérica acordó vender la totalidad de las acciones de su filial mexicana, que incluye a Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las empresas a través de las cuales opera Movistar en el país.
El comprador es Melisa Acquisition LLC, un consorcio estadounidense integrado por la plataforma tecnológica OXIO Inc. —especializada en redes móviles basadas en la nube— y la gestora de inversiones Newfoundland Capital Management.
La operación fue valuada en 450 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 390 millones de euros, una cifra que refleja el tamaño actual del negocio tras años de competencia intensa en el mercado mexicano de telecomunicaciones.
Por ahora, la marca Movistar seguirá operando con normalidad mientras se completan los procesos regulatorios necesarios para cerrar la transacción. La compañía mantiene alrededor de 21.7 millones de clientes en México, quienes continuarán utilizando los servicios bajo el mismo nombre en esta etapa de transición.
Sin embargo, analistas del sector anticipan que el nuevo propietario podría transformar el modelo de operación en el mediano plazo. La empresa tecnológica OXIO desarrolla redes móviles basadas en infraestructura en la nube, por lo que algunos especialistas consideran probable que el negocio evolucione hacia un modelo más digital y flexible, diferente al esquema tradicional de las grandes operadoras.
En abril de 2026, Telefónica anunció la venta total de su filial mexicana.(iStock)