El empresario mexicano Alejandro Burillo Azcárraga, fundador de Grupo Pegaso y una de las figuras más influyentes en las telecomunicaciones y el deporte en México, falleció el 16 de abril de 2026 a los 75 años.
Su trayectoria combinó poder mediático, ambición empresarial y rivalidades familiares. Tras ocupar una posición clave dentro de Grupo Televisa, terminó por construir su propio conglomerado y competir, directa o indirectamente, con algunos de los grupos empresariales más poderosos del país.
Burillo Azcárraga era sobrino de Emilio “El Tigre” Azcárraga Milmo y primo de Emilio Azcárraga Jean . Aunque en un inicio trabajó de cerca con el heredero del imperio televisivo, con el tiempo surgieron tensiones entre ambos. Las diferencias derivaron en una disputa por el control del grupo que terminó con la salida de Burillo de Televisa y el inicio de su etapa como empresario independiente.
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Su papel en Televisa y la confrontación con Azcárraga Jean
Durante la década de los 90, Alejandro Burillo Azcárraga ocupó una posición clave dentro de Grupo Televisa. Era el segundo accionista más importante del consorcio y se desempeñaba como vicepresidente ejecutivo, con responsabilidad sobre áreas estratégicas como producción y noticias. También participó en la expansión internacional de la empresa, apoyando la creación de filiales en Sudamérica, y formó parte del Consejo de Futbol del grupo.
Tras la muerte de Emilio Azcárraga Milmo, la relación con su primo Emilio Azcárraga Jean se tensó. Lo que comenzó como una reorganización interna terminó convirtiéndose en una disputa por el control de la compañía. Aunque Burillo inicialmente respaldó a Azcárraga Jean —incluso facilitando la salida de otros socios como los hermanos Cañedo White — las diferencias entre ambos crecieron con el tiempo.
El conflicto culminó en octubre de 1999 , cuando Burillo dejó sus funciones operativas en Televisa. Meses después, en junio de 2000, vendió su participación de 25% en la empresa por un monto estimado en 1,000 millones de dólares. De ese paquete accionario, un 20.6% fue adquirido por un grupo encabezado por María Asunción Aramburuzabala, mientras que el 4.5% restante fue comprado por Azcárraga Jean y Carlos Slim, aliados en ese entonces.
La operación consolidó el control de Azcárraga Jean sobre la televisora, elevando su participación a 79.4%. Aun después de la ruptura, la rivalidad entre ambos se mantuvo. Cuando Burillo era dueño del Atlante, por ejemplo, debía pagar cerca de 35,000 dólares mensuales por usar el Estadio Azteca, propiedad del grupo encabezado por su primo.
Años más tarde intentó volver al negocio televisivo en México al participar en la puja por el canal 28 en 2006, un movimiento que en el sector se interpretó como un intento de regresar a la industria tras su salida de Televisa.
18 de julio 2002.- Alejandro Burillo Azcarraga, presidente de selecciones nacionales presento su informe de trabajo a la Federación Mexicana de Futbol. (Cuartoscuro)
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Burillo apostó todo a Pegaso… y terminó vendiéndola a Telefónica Movistar
Tras su salida de Grupo Televisa, Alejandro Burillo Azcárraga apostó por el sector de las telecomunicaciones con la creación de Pegaso PCS, el proyecto más ambicioso de Grupo Pegaso .
La compañía inició operaciones en 1999 y rápidamente ganó notoriedad con su eslogan “Pago justo por segundo”, una propuesta que rompía con el esquema de cobro por minuto que dominaba el mercado, utilizado por competidores como Telcel y Iusacell. Su imagen también fue parte del éxito: el color naranja y el logotipo del caballo alado se volvieron fácilmente reconocibles para los usuarios.
Pegaso logró posicionarse en el mercado y apostó por tecnología digital y nuevos servicios, incluso con acceso a internet desde el celular, algo innovador para la época. Sin embargo, el crecimiento del sector y la fuerte competencia llevaron a Burillo a buscar un socio estratégico.
En 2002, la española Telefónica adquirió el control de Pegaso y la integró con otras operadoras regionales para consolidar en México la marca Movistar.
Burillo vendió posteriormente las acciones que aún conservaba y en 2005 salió por completo del negocio de telefonía móvil, cerrando así una de sus apuestas empresariales más relevantes tras dejar Televisa.
Alejandro Burillo Azcárraga fue una figura relevante del futbol mexicano desde dos frentes: primero como directivo en Grupo Televisa y después como propietario del Atlante, donde concentró buena parte de su influencia deportiva.
Como dueño del Atlante entre 1996 y 2018, su gestión estuvo marcada por decisiones deportivas y financieras de alto impacto. El momento más importante llegó en 2007, cuando el equipo conquistó el campeonato de la liga mexicana al vencer a Pumas, rompiendo una sequía de 14 años sin título.
Ese mismo año impulsó una decisión clave: trasladar al club a Cancún, ante las pérdidas económicas y la baja asistencia en la Ciudad de México. En su nueva sede, el equipo contó con un estadio para 20,000 personas y apoyo del gobierno estatal.
A nivel financiero, el Atlante fue un club con recursos limitados. Llegó a registrar pérdidas de hasta 6 millones de dólares anuales, por lo que dependía del respaldo de Burillo y de un modelo basado en fichajes económicos y venta de jugadores como estrategia de sostenibilidad.
Su influencia también se extendió al futbol nacional . Promovió la construcción del Centro Pegaso de Alto Rendimiento, que más tarde se convirtió en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Fútbol.
Además, impulsó la empresa deportiva Aba Sport, responsable de la icónica camiseta del calendario azteca usada por la Selección Mexicana en el Mundial de Francia 1998, y a través de Pegaso PCS fue patrocinador recurrente del representativo nacional.
Antes de su etapa como propietario, también tuvo un papel clave dentro de Televisa: integró el Consejo de Futbol y la Comisión de Selecciones Nacionales, además de participar en la operación del Estadio Azteca y del Club América.
Incluso tras su salida del grupo, mantuvo vínculos comerciales con la empresa de su primo, Emilio Azcárraga Jean, al pagar una renta por el uso del Estadio Azteca cuando el Atlante aún jugaba ahí, reflejo de una relación donde convivieron negocio, futbol y rivalidad familiar.
Fue propietario del Club Atlante, campeón de la liga mexicana en 2007.(Cuartoscuro)
¿De cuánto era su fortuna?
No existe una cifra pública y precisa sobre el patrimonio de Alejandro Burillo Azcárraga al momento de su muerte en 2026. Sin embargo, las fuentes coinciden en que su fortuna se formó a partir de un capital inicial multimillonario y de una serie de inversiones y desinversiones en distintos sectores.
El punto de partida fue su salida de Grupo Televisa en el año 2000, cuando vendió su participación accionaria del 25% por aproximadamente 1,000 millones de dólares. Ese monto se convirtió en la base de su patrimonio y del posterior desarrollo de su grupo empresarial.
Con esos recursos, Burillo movió capital entre telecomunicaciones, medios y deporte. Entre las operaciones más relevantes destacan la compra del control total de Pegaso PCS, la adquisición del periódico Ovaciones por 25 millones de dólares y la inversión en la cadena Caribevisión en Estados Unidos, valuada en alrededor de 60 millones de dólares junto con otros socios.
A lo largo de los años, consolidó un portafolio de cerca de 30 empresas bajo el paraguas de Grupo Pegaso, además de inversiones en infraestructura deportiva y el club Atlante.
También acumuló activos personales, como propiedades en Miami, Colorado y Cancún, así como un yate utilizado para actividades de buceo. En conjunto, su fortuna no puede precisarse con exactitud, pero se reconstruye a partir de este flujo de capital que partió de los 1,000 millones de dólares obtenidos tras su salida de Televisa y que fue diversificado en múltiples negocios a lo largo de más de dos décadas.