- Ese suceso, que le arrebató una de las empresas fundadas por su padre, lo marcó a fuego. Hoy la única firma del grupo con deuda en dólares es Peñoles (dónde 70% de las ventas son en dólares, precisamente) y las demás mantienen una relación de deuda frente a capital que no supera nunca 50%.
- “Una firma con esta conducta a lo largo del tiempo, más que conservadora, es demasiado sensata a la hora de medir los riesgos”, opina José Antonio Hernández, subdirector de Estudios Económicos en la American Chamber of Commerce.
- “Casi no tienen deuda, prefieren créditos bajos con un solo banco en Estados Unidos. Es por eso que ni siquiera han llevado sus empresas a cotizar ADRS en Nueva York”, sostiene un ex consultor que prefirió el anonimato.
- “La decisión del nivel de deuda es producto de la misma inestabilidad macroeconómica crónica y de la imperfección de los mercados de capitales. Esta determinación tiene como contrapartida una limitación en el ritmo de crecimiento, pero es un costo menor que el de poner en riesgo la supervivencia de la compañía”, expone Baillères.
- Esta máxima la aplica hasta en el incierto mercado a futuro de metales (Comex, en Nueva York). “[A éste] lo uso como seguro, para cubrirnos”, afirma.
- Lejos de aprovechar las tendencias alcistas de oro y plata, el empresario sólo se atreve a vender a futuro entre 10 y 15% de la producción de Peñoles. Cifras muy por debajo de las apuestas que hacen a mediano plazo las grandes mineras mundiales.
- El dream team En su escritorio no se ven ni altas columnas de papeles, ni bandejas con conteniendo pendientes, ni recordatorios pegados con urgentes reuniones para agendar, ni libros marcados, ni se oyen teléfonos desesperados. Todo es orden y pulcritud.
- ¿Cómo puede orquestar al mismo tiempo una empresa minera, una tienda departamental, una compañía de seguros, una casa de Bolsa, un firma ganadera, una universidad privada y la organización de festejos taurinos?