Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

El ABC para invertir en bitcoin, cryptokitties y otras criptomonedas

Antes de poner todos tus ahorros en bitcoins, es conveniente que sepas cómo funciona la tecnología de ‘blockchain’, las billeteras y los intercambios de las monedas virtuales.
lun 24 junio 2019 05:19 AM
Criptomonedas blockchain
Aplicaciones como RobinHood y bolsas como CoinBase hacen que la inversión en criptomonedas sea tan simple como señalar y hacer clic.

SAN FRANCISCO, CALIFORNIA (CNN)- Todo el mundo habla de las criptomonedas , aun si no las comprendes por completo. Algunas personas incluso están invirtiendo en ellas

Unirse a la locura es cada vez más fácil. Aplicaciones como RobinHood y bolsas como CoinBase hacen que la inversión en bitcoin, ether y un número asombroso de otras monedas digitales sea tan simple como señalar y hacer clic. Incluso bancos y las corredurías están entrando al negocio.

Aunque algunas personas se vuelvan ricas, muchas otras no. Esto se debe a que las criptomonedas son tan volátiles que un gráfico de su valor parece una impresión de un electrocardiograma. El precio del bitcoin aumentó más de 2,000% en 2017 a un récord de 20,000 dólares, pero a principios de 2018, había caído más de 50%. Durante la mayor parte de septiembre, el bitcoin cotizaba a poco más de 6,000 dólares.

Publicidad

Su naturaleza de montaña rusa surge de los cambios repentinos en el valor percibido de una criptomoneda determinada. Aunque sus precios son, como las acciones tradicionales, determinados por la oferta y la demanda, la emoción popular también juega un papel importante. La cobertura de noticias también puede influir en los precios. Cualquier mención de alguien que hackee un sitio de intercambio de criptomonedas hace que los precios caigan en picada, por ejemplo, mientras que incluso el rumor de una mayor regulación tranquiliza a los inversores y eleva los precios.

Sumándose a la incertidumbre, el sector en gran medida no está regulado y abundan los agentes malintencionados. Aunque las compañías enfrentan muchos obstáculos regulatorios antes de realizar una oferta pública inicial (OPI), lanzar una de monedas es mucho más fácil debido a que el sector no está tan regulado. Eso facilita la colocación de inversiones infortunadas en compañías mediocremente concebidas o dudosas que no han sido examinadas y que mucho menos están requeridas a cumplir con estándares financieros, contables o éticos. Eso lleva a algunas personas a argumentar que nadie realmente invierte en criptomonedas, solo especulan sobre ellas.

“Su único valor es la creencia de que alguien pagará más en el futuro”, dice Nicholas Weaver, investigador principal del The International Computer Science Institute.

Nada de esto deja a la gente menos dispuesta a apostar por el bitcoin y otras monedas de su tipo. Pero cualquiera que considere hacerlo debería pensarlo dos veces. Y tal vez pensarlo aún dos veces más.

¿Todavía estás interesado en esta inversión? Estas son algunas cosas que necesitas saber:

Publicidad

¿Qué es una criptomoneda?

La criptomoneda es esencialmente dinero digital que se intercambia de una persona a otra mediante el uso de seudónimos. No hay intermediarios como bancos, ni supervisión o autoridad gubernamental, y no hay comisiones. El “cripto” en la palabra criptomoneda se refiere al uso de la criptografía para garantizar la seguridad y privacidad de cada transacción.

Las nuevas monedas se crean a través de una técnica llamada minería. El proceso requiere de computadoras poderosas que resuelven problemas matemáticos complejos. Cada problema toma aproximadamente 10 minutos en resolverse y da como resultado la creación de un número predeterminado de monedas. El número total de monedas que se pueden crear es fijo: hay un límite de 21 millones de bitcoins que pueden ser creados. El número de monedas recompensadas por resolver cada problema disminuye a medida que pasa el tiempo .

Se cree que el bitcoin fue creado en 2009 por Satoshi Nakamoto, una figura enigmática que hasta ahora ha demostrado ser casi imposible de identificar definitivamente. Al utilizar la criptografía para controlar la creación y el seguimiento de una moneda digital, Nakamoto quitó ese poder a autoridades centrales como los gobiernos.

El bitcoin fue la primera y más famosa moneda digital, pero puedes elegir entre más de 1,500, incluidos ethereum, litecoin e incluso cryptokitties. Durante un tiempo, estas monedas solo eran vistas en los rincones más oscuros de Internet, donde la gente las usaba para todo tipo de actividades cuestionables, incluso ilegales. A los narcotraficantes les gustaban porque hacían las transacciones casi invisibles, y los trolls de la Internet Research Agency, respaldada por el Kremlin, utilizaron bitcoins para financiar su campaña para influir en las elecciones estadounidenses de 2016.

Eso comenzó a cambiar en 2014, cuando Overstock se convirtió en el primer gran minorista estadounidense en aceptar bitcoins. Empresas como Expedia y Microsoft siguieron su ejemplo. Las criptomonedas se han vuelto tan populares que incluso Starbucks quiere encontrar una manera de permitir que los clientes usen bitcoins para pagar su café.

Publicidad

Uno de los mayores conceptos erróneos acerca de las criptomonedas es que se necesitan miles de dólares para invertir. Es una suposición fácil de hacer, especialmente en el caso del bitcoin, que se mantuvo por debajo de los 1,000 dólares desde 2010 hasta 2017. Pero luego despegó, superando los hitos de 1,000 dólares a un ritmo que parecía más veloz de lo que te toma actualizar tu teléfono.

Este valor impactante repele a muchos. Pero, a diferencia de la mayoría de las acciones, puedes comprar una fracción de un bitcoin, así que no necesitas miles de dólares para entrar en el juego de las criptomonedas.

Y, ¿qué es este blockchain o cadena de bloques de la que hablan?

El blockchain es la tecnología subyacente que hace que el asunto funcione. Es una especie de libro de contabilidad digital y público de transacciones. Una analogía podría ayudar.

Piensa cómo las personas usaban un registro de chequera para realizar un seguimiento de sus compras y sus pagos. Ahora extrapola eso para incluir innumerables transacciones de millones de personas, e imagina que las copias del registro están en poder de miles de computadoras. Cada computadora debe verificar una transacción antes de que pueda anotarse en el registro. Una vez verificada, una transacción se escribe con tinta permanente y no se puede borrar. Cuando se llena el registro, se inicia una nueva chequera y se engrapa a la primera. Eventualmente hay una cadena de registros.

Eso es esencialmente lo que es un blockchain. Y cada transacción es de un seudónimo, lo que hace que la criptomoneda sea una opción ideal para las personas que buscan comerciar en privado.

Hasta ahora, la tecnología blockchain se ha utilizado para realizar un seguimiento de las transacciones financieras, pero las personas están comenzando a explorar sus capacidades de registro en otros sectores como banca, deportes, atención médica e incluso seguridad alimentaria. Pero esa es otra historia.

Quiero entrar. ¿Cómo empiezo?

Necesitarás dos cosas para comenzar a intercambiar criptomonedas: un sitio de intercambio y una billetera.

Un sitio de intercambio es lo que necesitas para convertir tu moneda local, como el dólar estadounidense, en criptomonedas. Piensa en ello como el NYSE, la bolsa de valores estadounidense, donde el efectivo se convierte en acciones u otros valores. Una billetera es donde almacenas tus criptomonedas y es lo que te permite enviarlas y recibirlas.

Hay dos tipos principales de carteras: software y hardware. Las carteras de software se ejecutan en una aplicación o dispositivo y son útiles si deseas realizar un intercambio activo. Las billeteras de hardware son dispositivos de almacenamiento físico diseñados para mantener criptomonedas a largo plazo. Son similares a una bóveda. Lo que hay que saber acerca de las carteras de hardware es que, aunque son muy seguras, no son ideales para las personas que buscan realizar transacciones rápidas, ya que toma varias horas o incluso días sacar las criptomonedas de ellas.

Muchas empresas proveen billeteras o sitios de intercambio. Algunas, como Coinbase, el mayor intercambio de criptomonedas en Estados Unidos, ofrecen ambos. “Creemos que es la mejor manera de ofrecer a una nueva persona en el ecosistema un punto de entrada fácil”, dijo Dan Romero, el gerente general de Coinbase Consumers.

Pero, antes de considerar realizar una inversión fuerte, es importante recordar que la criptomoneda es una tecnología nueva. Procede con cuidado. “No deberías poner tus ahorros en ello”, advierte Romero.

También es importante darse cuenta de que una vez que realizas una operación, no puedes revertirla. D ebes estar absolutamente seguro de que estás enviándolo a la persona o institución correcta. Los errores no pueden deshacerse. Ah, y tampoco hay seguro: si alguien hackea tu billetera y te roba los bitcoins, mala suerte. Sin embargo, algunos intercambios, como Coinbase, ofrecen seguros contra los ataques a toda la compañía.

Las operaciones se realizan mediante claves públicas y privadas. Una clave pública es como una dirección de correo electrónico y una clave privada es como la contraseña de esa cuenta de correo electrónico. Si tienes la dirección de alguien, puedes enviarle un correo electrónico, pero no puedes tener acceso a tus correos electrónicos a menos que también tengas su contraseña.

Así es como funciona el comercio de las criptomonedas: tú envías y recibes al proporcionar o usar tu clave pública, pero debes mantener tu clave privada protegida, de lo contrario, cualquier persona puede acceder a tus criptomonedas.

¿Qué podría salir mal?

El mayor problema con las criptomonedas es también lo que las hace tan atractivas para algunos inversionistas: su falta de regulación y su naturaleza descentralizada les brinda a los compradores y vendedores un grado de privacidad que no obtienen con las inversiones tradicionales.

Pero eso también significa que hay poca supervisión o seguridad y que sus inversiones están en gran medida desprotegidas. Eso llevó a muchos bancos centrales a advertir contra el uso de las criptomonedas, y Warren Buffett llegó a decir que el bitcoin es “probablemente veneno para ratas total”.

Incluso Goldman Sachs, que anunció en mayo que lanzaría una mesa de trading de bitcoins, recientemente pareció menos seguro. Su informe económico de mediados de año indicó que la criptomoneda “no es un medio de intercambio ni una unidad de medida ni una reserva de valor”. UBS ha expresado preocupaciones similares, al decir que la criptomoneda es demasiado “inestable” para ser usada de forma convencional.

Invertir siempre conlleva cierto riesgo, pero, por ahora, el mundo de la criptomoneda parece más el Salvaje Oeste que el mercado de valores. Cualquiera que piense hacerlo debería pensarlo dos veces. Y tal vez pensarlo dos veces más.

¿Quieres saber cómo cuidar tu dinero?
Recibe nuestro contenido sobre ahorro, gasto e inversión en un correo semanal.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde

Publicidad