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Putin trató de aplastar a la oposición, pero las protestas han aumentado

Los líderes de la oposición en Rusia buscan aprovechar el verano del descontento en Moscú para convocar a una manifestación el 31 de agosto.
mar 27 agosto 2019 05:04 AM
Vladimir Putín
Cuando le preguntaron el lunes sobre las detenciones recientes, Putin se mostró categórico: Los rusos tienen libertad de asociación, pero con límites.

MOSCÚ (CNN)- Ha sido un verano vertiginoso para la asediada oposición política en Rusia . El 10 de agosto, hasta 50,000 personas se congregaron en Moscú para pedir elecciones locales justas. Fue la protesta más nutrida en la capital desde principios de 2012. Ahora, los líderes de la oposición están convocando a una protesta el 31 de agosto con la esperanza de aprovechar el impulso del verano del descontento en Moscú.

¿Quiénes son los líderes de las protestas y cuál es su objetivo?

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Alexéi Navalni es el líder más reconocible de la oposición rusa. A finales de julio, antes de unas protestas no autorizadas, lo encarcelaron con otras personalidades de la oposición y lo sentenciaron a 30 días de prisión, presuntamente por violar las leyes que regulan las protestas. Mientras estaba bajo custodia, lo hospitalizaron por una "reacción alérgica aguda". Su médico sospechó que lo habían envenenado con una sustancia desconocida.

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Navalni salió de prisión el viernes, 23 de agosto, pero mientras estaba en la cárcel, surgió otra activista como voz de la oposición: Liubov Sobol, abogada y activista del Fondo Anticorrupcion de Navalni. Sobol acababa de terminar una huelga de hambre de un mes porque las autoridades electorales se negaron a incluirla en la boleta de las elecciones municipales; también la detuvieron y la liberaron antes de la manifestación del 3 de agosto.

Al principio, las protestas se centraron en dichas elecciones municipales, que están programadas para el 8 de septiembre. La comisión electoral de Moscú ha impedido que muchos candidatos independientes y de oposición se postulen porque no han logrado conseguir la cantidad necesaria de firmas. Los activistas de la oposición dicen que las autoridades están recurriendo a medidas administrativas para impedir la competencia política auténtica.

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Sin embargo, las protestas han adoptado una lógica diferente: se han vuelto la respuesta a la represión generalizada del activismo de oposición. La consigna de la próxima protesta es "en contra de la represión política".

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La reacción de las autoridades a las protestas ha sido reveladora. Además de detener a personalidades prominentes de la oposición, la Policía ha arrestado a muchos manifestantes. Según OVC-Info, un grupo de observadores, se ha detenido a más de 2,000 personas en las protestas multitudinarias recientes, tanto en las márgenes de las marchas autorizadas como en las no autorizadas.

La táctica del palo y la zanahoria

Las imágenes de dichos arrestos han despertado gran parte de la indignación. En un video que se hizo viral se ve a un agente de la Policía antimotines golpeando en el estómago a una mujer el 10 de agosto, el día de la protesta autorizada. Días antes, la fiscalía de Moscú anunció que pretendía quitarle la patria potestad a una pareja que llevó a un bebé al mitin del 27 de julio.

Las autoridades han tomado otras medidas judiciales. La Comisión de Investigación, una de las principales corporaciones de seguridad de Rusia, presentó una denuncia penal contra el Fondo Anticorrupción de Navalni y argumentó que le abriría una investigación por presuntas "transacciones financieras con recursos que se sabe que adquirieron otras personas por medios criminales".

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La Comisión de Investigación afirmó que la organización no lucrativa de Navalni, que investiga la corrupción en el gobierno ruso, recibió dinero de terceros como parte de un plan de lavado de dinero. Navalni y sus partidarios dicen que estas acusaciones tienen motivos políticos.

Los legisladores rusos también dieron su opinión. La Duma, la cámara baja del Parlamento ruso, ordenó que se creara una comisión especial para investigar "la interferencia extranjera" en las elecciones en medio de la oleada de protestas de la oposición.

Además de palos, las autoridades locales tienen zanahorias para disuadir a los manifestantes. El gobierno de la ciudad de Moscú organizó dos carnavales callejeros de último minuto que, al parecer, alejaron a los moscovitas de las protestas.

A estas alturas, es difícil saber a dónde van las protestas. Pese a que la protesta del 10 de agosto tuvo una gran asistencia, las manifestaciones del fin de semana siguiente fueron menos nutridas. En esa protesta hubo "piquetes individuales", individuos solitarios que portaban letreros en el centro de Moscú para evitar que los arrestaran por participar en una reunión no autorizada.

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Sin embargo, las protestas pueden tener efectos, por modestas que sean. A mediados de año, las autoridades rusas se desistieron de una denuncia penal contra Ivan Golunov, un prominente periodista investigador, tras las protestas feroces de la gente. Sin embargo, el Kremlin no parece dispuesto a hacerle concesiones a la oposición.

Cuando le preguntaron el lunes sobre las detenciones recientes, Putin se mostró categórico: Los rusos tienen libertad de asociación, pero con límites.

"Ni las autoridades ni los grupos de ciudadanos tienen derecho de violar la ley y de llevar la situación al absurdo o de causar escaramuzas con las autoridades", dijo en una conferencia de prensa con el presidente de Francia, Emmanuel Macron. "Esto viola la ley y quienes hayan cometido dichas violaciones tienen que rendir cuentas según la ley rusa".

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En otras palabras, es poco probable que Putin vea a la próxima protesta como expresión legítima de las inconformidades políticas.

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