Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

El contrato del ‘siglo’: la clave de la discordia entre Francia, Australia y EU

El país oceánico canceló un multimillonario acuerdo para la compra de submarinos nucleares, negociado durante años con París, lo que ha abierto una disputa diplomática.
lun 20 septiembre 2021 01:53 PM
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, da un discruso en una ceremonia de premiación en el Palacio del Eliseo.
Francia, por orden del presidente Emmanuel Macron, llamó a consultas a sus embajadores en Canberra y Washington en un acto sin precedentes.

Australia sorprendió al mundo la semana con el anuncio de la submarinos de propulsión nuclear en una nueva asociación estratégica con Estados Unidos y Reino Unido. Así, daba fin abrupto a un contrato por 66,000 millones de dólares firmado con Francia para la compra de 12 submarinos.

Esta decisión provocó la indignación de París y del presidente Emmanuel Macron, quien llamó a consultas a los embajadores de Estados Unidos y Australia, un gesto sin precedentes. Incluso, el tema llegará a una conversación telefónica entre Macron y su par estadounidense, Joe Biden.

Publicidad

El viceprimer ministro australiano, Barnaby Joyce, aseguró este lunes que su país "no necesita demostrar su afinidad y su afecto" hacia Francia, porque tiene "decenas de miles de australianos que murieron en suelo francés o protegiendo suelo francés" en las dos guerras mundiales.

Esto es lo que sabemos sobre esta disputa diplomática, que ya ha escalado hasta la Unión Europea.

El contrato del siglo

En 2016, la Armada de Australia llegó a un acuerdo con el francés Naval Group para sus antiguos submarinos clase Collins —cuya vida útil terminará en 2036— por 12 nuevos submarinos diesel-eléctricos.

Este contrato fue negociado por años y Canberra había elegido a Francia sobre las opciones ofrecidas por Alemania y Japón. El acuerdo Future Submarine de 90,000 millones de dólares australianos (65,000 millones de dólares) fue calificado por el gobierno australiano como la adquisición de defensa más grande y compleja en la historia de la nación.

La prensa lo tildó del “contrato del siglo”, por su magnitud y su importancia estratégica.

¿Qué es el pacto Aukus?

Sin embargo, Australia anunció el miércoles 15 de septiembre que se dotará de submarinos nucleares estadounidenses en un acuerdo trilateral en el que también participa en el Reino Unido.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que esta nueva alianza indo-pacífica está destinada a contrarrestar las crecientes ambiciones de China en la región.

Publicidad

Esta asociación estratégica prevé que Washington y Londres ayuden a Canberra a dotarse de submarinos nucleares, lo que implicó la anulación de la compra a Francia.

Ese acuerdo, bautizado como Aukus, genera un evidente daño económico a Francia, pero también en el plano geostratégico, ya que minimiza la influencia de París en el escenario indopacífico, donde cuenta con intereses directos por sus territorios ultramarinos.

Washington, Londres y Camberra consideran el acuerdo un frente de defensa frente al expansionismo chino, mientras que París pretende desde hace años jugar una carta más tibia con Beijing, una estrategia que ahora queda desautorizada.

El vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Lijian Zhao, dijo que este acuerdo debilita la estabilidad en la región indo-pacífica.

¿Por qué se canceló el contrato?

Australia argumenta que ante el poderío naval chino —que se ha duplicado en el último lustro—, los submarinos ofrecidos por Francia no cumplen con las necesidades estratégicas del país, algo que los submarinos nucleares de Estados Unidos sí hacen.

“Los retos se seguridad en la región indo-pacífica han crecido significativamente. La modernización militar está ocurriendo a un ritmo sin precedentes y las capacidades están avanzando rápidamente, así como su rango de alcance”, indicó la oficina del primer ministro australiano, Scott Morrison, en un comunicado de prensa del jueves.

Publicidad

Según el comunicado, las ventajas tecnológicas que Australia y sus aliados gozaban se ha reducido.

Australia y Estados Unidos mienten: Francia

Francia acusó el sábado a Australia y a Estados Unidos de mentir sobre la ruptura de un contrato australiano para comprar submarinos franceses y habló de "grave crisis" entre aliados.

En declaraciones a la televisión France 2, el ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian, afirmó que se trata de una "crisis grave" y denunció "mentira (...), una duplicidad (...), una gran ruptura de confianza" y un "desprecio" por parte de los aliados de Francia.

Un día antes Francia, por orden del presidente Emmanuel Macron, llamó a consultas a sus embajadores en Canberra y Washington en un acto sin precedentes que demuestra su enfado por la cancelación del contrato de submarinos.

Aunque Reino Unido también está involucrado, el gobierno francés no ha incluido en su llamada a consulta a su embajadora en Londres. Este gesto se ha interpretado por la prensa francesa como un intento de ningunear a los británicos.

El ministro de exteriores incluso ironizó sobre el "permanente oportunismo" del Reino Unido, calificando a este país de "quinta rueda del coche".

Esta en una medida inédita, ya que París nunca había llevado tan alta la tensión diplomática con Washington, ni durante la guerra con Irak de 2003, cuando Jacques Chirac se vistió el traje de pacifista, ni durante los duros años de la administración de Donald Trump, en los que Macron dijo que la OTAN estaba en muerte cerebral.

El golpe a los intereses galos, "una puñalada por la espalda", en palabras del jefe de la diplomacia francesa, marca también el final de la luna de miel que las autoridades francesas mantenían con el actual inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden.

La ya conocida en París como "traición de los submarinos" se produce pocas semanas después de que Estados Unidos orquestara sin concertación su retirada de Afganistán o que prolongara de forma que Francia consideró arbitraria la prohibición de entrada en su territorio de ciudadanos europeos, incluso vacunados.

Poco a poco, Francia ha ido descubriendo que el encanto inicial se ha ido convirtiendo en un realismo que llevó a Le Drian a considerar que Biden se comporta como Trump.

Más allá del daño económico, el Elíseo considera que hay una pérdida de confianza con dos países amigos que puede conducir a reevaluar su concepción de alianzas.

"Un comportamiento así es inaceptable entre aliados", dijo una fuente presidencial al diario Le Monde.

El ministro de Relaciones Exteriores francés también estimó que esta crisis influirá en la definición del nuevo concepto estratégico de la OTAN, sin mencionar sin embargo una salida de la Alianza Atlántica.

"La OTAN ha iniciado una reflexión, a petición del presidente de la República, sobre sus fundamentos. Habrá en la próxima cumbre de la OTAN en Madrid la conclusión del nuevo concepto estratégico. Por supuesto, lo que acaba de pasar tendrá que ver con esta definición", dijo Le Drian.

"Hace falta que al mismo tiempo Europa se dote de su brújula estratégica y esto estará bajo la responsabilidad de Francia en el primer semestre de 2022", agregó, refiriéndose a la presidencia francesa de la Unión Europea el 1 de enero.

Estados Unidos esperaba tratar su disputa con Francia esta semana en las Naciones Unidas, había indicado el viernes un portavoz diplomático estadounidense.

"Hemos estado en estrecho contacto con nuestros aliados franceses" y "esperamos continuar nuestra discusión sobre este tema a un alto nivel en los próximos días, incluso en la Asamblea General de la ONU la próxima semana" en Nueva York, dijo Ned Price, portavoz del Departamento de Estado, en un tuit.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el ministro de Relaciones Exteriores de Francia Le Drian, estarán en Nueva York la próxima semana para la gran reunión anual de la diplomacia mundial.

Sin embargo, la tensión se ha elevado a nivel presidencial, pues Biden y Macron hablará de esta disputa en los próximos días.

Australia revira: se sabía de problemas “hace algunos meses”

Morrison reviró el domingo y aseguró que el gobierno francés sabía que Australia tenía “profundas y graves reservas” respecto a los submarinos franceses, antes de que se rompiera el acuerdo de compra la semana pasada.

"Creo que tenían todas las razones para saber que teníamos profundas y graves reservas sobre el hecho de que las capacidades del submarino de clase Attack no respondían a nuestros intereses estratégicos y dejamos muy claro que tomaríamos una decisión en función de nuestro interés estratégico nacional", declaró en una rueda de prensa en Sídney.

Un hombre abofetea a Emmanuel Macron en una visita al sureste de Francia

El primer ministro australiano dijo que entendía la "decepción" del gobierno francés, pero afirmó que había planteado problemas con el acuerdo "hace algunos meses", al igual que otros ministros del gobierno australiano.

Morrison dijo que habría sido una "negligencia" seguir adelante con el contrato a pesar de que los servicios de inteligencia y de defensa de Australia le habían aconsejado que iría en contra de los intereses estratégicos del país.

"No me arrepiento de la decisión de anteponer el interés nacional de Australia. Nunca me arrepentiré", afirmó.

Más temprano, el ministro australiano de Finanzas, Simon Birmingham, insitió en que su país informó al gobierno francés "en la primera oportunidad posible, antes de que se hiciera público”.

Dijo a la televisora nacional ABC que "siempre iba a ser una decisión difícil" cancelar el acuerdo con Francia.

"No subestimamos ahora la importancia de (...) asegurar que reestablezcamos esos fuertes vínculos con el gobierno francés", agregó. "Su compromiso continuo en esta región es importante".

En declaraciones a Sky News Australia el domingo, el ministro de Defensa, Peter Dutton, dijo que su gobierno había sido "franco, abierto y honesto" con Francia acerca de sus preocupaciones sobre el acuerdo, que estaba por encima del presupuesto y con años de retraso.

"Nunca estuvimos al corriente de las intenciones australianas. Sus afirmaciones son inexactas", respondió su homóloga francesa, Florence Parly, durante un viaje oficial a Níger.

Con información de AFP, EFE y Reuters

Publicidad
Publicidad