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Nuestras Historias

Reactiva la economía sin gastar un peso

Piensa en un proveedor cuyo producto o servicio sea excelente y conviértete en embajador de su negocio, opina Adriana Castro.
mié 27 mayo 2020 11:03 PM

(Expansión) – Era mediados de abril y teníamos la ilusión de salir del confinamiento para finales de ese mes. Un jueves -recuerdo perfecto esa mañana- en una reunión virtual con muchos dueños de negocios, uno de ellos publicó en el chat “La jornada de sana distancia se prolongará hasta el 30 de mayo”. ¡La economía se detendría un mes más!

Vi la ansiedad de muchos y recuerdo que un proveedor -que es tan confiable que incluso ahora es mi amigo- me dijo: “Adri, yo no lo voy a lograr. Sólo podré pagar a mis colaboradores este mes... y en mayo, sin ventas, mi negocio no va a sobrevivir.”

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Me dolió profundamente porque he sido testigo del esfuerzo que ha dedicado a su emprendimiento. Si hubiera podido, como clienta le hubiera hecho una compra enorme para ayudarlo a sacar adelante a su negocio. Pero no estaba en mis posibilidades.

¿Has vivido esto? Ver que tus amigos, clientes y proveedores la están pasando muy mal debido a las bajas ventas y sentir la impotencia de no poder ayudarlos como tú quisieras, dado a que también necesitas cuidar tu presupuesto y tus compras tienen que estar muy bien pensadas.

Te tengo una buena noticia: los puedes ayudar a que reactiven sus ventas, sin gastar.

Aquí va el secreto: recomiéndalo.

Piensa en un proveedor cuyo producto o servicio sea excelente y conviértete en embajador de su negocio. Eso es oro molido para él porque aumenta sus posibilidades de concretar ventas.

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Lo primero que hay que hacer es que te asumas como alguien capaz de influir. Esto es básico: reconoce que tienes un poder de influencia en tu círculo cercano. No sólo me refiero a quienes dan like a tus publicaciones, sino a que tus compañeros de trabajo, familiares y amigos seguramente te consideran una persona que aporta valor a sus vidas. En otras palabras, influyes en quienes te rodean más de lo que piensas.

Así que adelante, cuéntales qué hace que estés tan satisfecho con tu proveedor.

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Ahora, si quieres ser un embajador nivel ninja, evita decir generalidades como “mi veterinario es bueno”. Adjetivos como “excelente calidad y servicio” son generales y terminan siendo poco relevantes.

Mejor cuéntales por qué lo elegiste como proveedor.

Mario es el veterinario de Vaca Castro (mi perrita). Lo que lo hace diferente es que ofrece servicio a domicilio. Eso tiene dos beneficios: sus horarios se adaptan para no interferir con mi jornada laboral. Antes de conocer a Mario perdía media mañana en trasladarme a la clínica para llevar a Vaca a consulta. El segundo es que Vaca ya no se estresa. Es una perrita miedosa y cada vez que íbamos a la clínica temblaba y yo sentía culpa al llevarla a un lugar tan desgastante para ella. Era un drama.

Mario es como el Dr. Dolittle: se lleva de maravilla con los animales y es la primera vez que Vaca recibe con gusto a su doctor.

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A mí me ahorra tiempo y a Vaca, estrés.

Explicar con detalle qué hace diferente a tu proveedor ayuda a que quien tenga el mismo problema que tú sea un cliente potencial para él.

Recomendar tiene un efecto poderoso en quienes conoces… y hasta en quienes no.

En una ocasión quería comprar por internet un selfie stick con tripie integrado para grabar videos en espacios abiertos. Encontré dos opciones y las características de ambos eran similares, aunque uno costaba 30% más.

Gracias a la reseña de alguien decidí adquirir el más caro. La reseña decía “Este gadget no es el más económico pero el tripie es tan estable que aún en condiciones de viento el teléfono no se cae”. Agradezco a la persona que se tomó el tiempo de escribir su experiencia con el producto.

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Así que si tu presupuesto no alcanza para ayudar a tu proveedor haciendo más compras, considera que hay personas que no están teniendo apuros económicos. Siguen recibiendo su sueldo o incluso están teniendo menos gastos porque están en casa. Ellos pueden ser clientes potenciales, y si les compartes el valor que aporta tu proveedor, probablemente lo contratarán.

También hay sectores que están siendo rentables en este momento, como las empresas dedicadas a la venta de productos de desinfección, la industria del entretenimiento y las plataformas de comercio electrónico.

Si conoces a alguien que tenga un cargo clave dentro de estas industrias pregúntale si están requiriendo algún proveedor. En tu círculo de influencia es probable que conozcas a alguien que le puedas recomendar. Imagínate -en estas condiciones adversas- cuánto le cambiarías la vida a esa pyme y a las familias que viven de ella si se convierten en proveedor de una de estas grandes empresas.

Está en tus manos poner en acción una forma efectiva de reactivar la economía de quienes te rodean, sin invertir un solo peso.

Nota del editor: Adriana Castro tiene una especialidad en Psicología de la Creatividad por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es fundadora de Call to Action: Empresas felices. Síguela en Facebook (adrianacastromx). Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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