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La ética es redituable

Sale demasiado caro a las empresas tener en sus filas colaboradores sin ética, porque serán los primeros en comportarse de forma corrupta en toda la acepción de la palabra, apunta Adolfo Ruiz Guzmán.
vie 25 noviembre 2022 06:04 AM
La ética es redituable
La ética es redituable si tomas el tiempo para analizar las pérdidas ocasionadas por errores culposos, omisiones, engaños e incluso estafas disfrazados de buenas intenciones o aparentes liderazgos carismáticos, señala Adolfo Ruiz Guzmán.

(Expansión) - Cuando pensamos en la ética lo vemos como algo distante, independiente de las organizaciones o como un conjunto de creencias particulares de las personas sin trascendencia sin repercusión en las empresas; todavía más allá, no comprendemos su significado.

La ética, sin entrar a mis épocas de maestro de la universidad, nos ayuda a discernir la bondad o maldad en el acto humano, esto es fundamental porque no son costumbres, eso lo ve la moral, tampoco si es justo o no, esa es la justicia, sino el obrar humano en cuanto a un fin.

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Ya lo definimos, entonces, ¿qué sentido tiene hablar de ello y más para las organizaciones? Podemos comenzar por la parte de capital humano, si dentro de los procesos de reclutamiento involucramos cuestiones éticas, por medio de casos prácticos entenderemos mejor el actuar e intenciones de las personas. Sale demasiado caro a las empresas tener dentro de sus filas colaboradores sin ética, porque serán los primeros en comportarse de forma corrupta en toda la acepción de la palabra, desde malversación de fondos, cohecho y una manera poco reconocida, la ineptitud.

Si hacemos la inversión en contar dentro de los equipos mujeres y hombres éticos, serán quienes lograrán alcanzar los objetivos de las entidades de forma eficiente, conservando cada recurso disponible y optimizándolo, considerando elementos sustentables.

Vamos un paso más, una persona cuyo eje sea la ética se comportará de forma honorable, recta e impecable, cuidando hacer equipo, velando por la institución, generando nuevas ideas e innovando procesos. La pregunta es, ¿a quién quieres dentro de la empresa?

La ética es redituable si tomas el tiempo para analizar las pérdidas ocasionadas por errores culposos, omisiones, engaños e incluso estafas disfrazados de buenas intenciones o aparentes liderazgos carismáticos.

La inversión en talento ético permitirá reducir costos y optimizar las ganancias, va más allá de colocarse la camiseta, buscará generar mística – concepto poco conocido en el ambiente empresarial, pero tomado de la religión orienta al espíritu de la persona a un fin – para potencializar a cualquier organización y llevarla a su máximo.

Al final, las personas son el alma de las corporaciones, ellas son responsables por la generación de procesos y adopciones de mejores prácticas. Desde el génesis se puede garantizar hacer las cosas bien sin desviaciones o mañas adquiridas durante el tiempo.

Un fenómeno particular es cuando se alcanzan estas prácticas al punto de convertirse en cultura, porque en un símil con los virus, tan de moda, los glóbulos blancos encapsularán a lo que represente un peligro para el organismo hasta desecharlo; sé que me puedo ver un poco extremista, sin embargo, es importante considerar en primer lugar generar espacios adecuados para las personas, en donde encuentren oportunidades de desarrollo y crecimiento, quienes generarán, en segundo lugar, una empresa altamente exitosa y competitiva.

 

Podría enumerar muchas cuestiones más, desde el punto de vista de la gestión del liderazgo ético, la retroalimentación constante, la comunicación omnidireccional, pero creo que podrían ser temas de siguientes entregas de este espacio.

Me gustaría cerrar insistiendo en la importancia de guiar a los jóvenes, quienes serán las siguientes generaciones para adoptar en su vida una escala de valoración ética en su vida, porque les garantizo que las decisiones que tomen serán objetivas y serán las que les causen un mayor bien. Ello también va para todos, porque uno de los fines últimos de los hombres es la felicidad y el camino de la ética los llevará por la autopista de cuota.

Gracias a quien me ha guiado por estos temas y con quien he tenido intensas pláticas sobre la ética y de la que es un gran experto, el Dr. José Genina Cervantes.

Nota del editor: Adolfo Ruiz Guzmán es egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y del MBA por la Universidad Anáhuac México Campus Sur, cuenta con distintas certificaciones y especialidades, entre ellas, Asesor de Estrategias de Inversión por la AMIB, por el IORTV en España y Harvard Business School; además de ser piloto aviador por la Escuela AIRE. Actualmente se desempeña como Director de Comunicación y Relaciones Públicas de Grupo Financiero B×+, conferencista nacional e internacional. Tiene una trayectoria de 13 años en comunicación del sector financiero e impulsor de la creación de la cultura financiera en nuestro país. Síguelo en Twitter . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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