La tesis
Considerando el ingreso público proyectado para 2024 de 7.3 billones de pesos, el déficit fiscal acumulado del sexenio incrementaría 235% en términos nominales. El sexenio anterior el déficit acumuló solo 25%, de 393,000 mdp a 493,000 mdp.
Por otro lado, los ingresos sumarían un crecimiento nominal total de 83% en el sexenio (también, con datos de Banxico). En otras palabras, al final del sexenio, el gobierno gastará mucho más de lo que ingresó.
El hecho de que un Estado crezca su gasto al doble en tan poco tiempo es inusual, e implica que el Estado está desplazando a otros agentes en la actividad económica.
He sostenido en otros textos que el modelo de gobierno y gasto público de México desde hace unos 15 años es uno de un crecimiento acelerado del gasto público, en parte, buscando una mayor injerencia de las actividades del gobierno en la economía.
Esto se verifica en que la producción media real por empresa del sector privado ha permanecido constante al paso de los años, mientras que los ingresos tributarios reales han crecido aceleradamente. Además, la inversión real promedio por empresa privada ha caído en el tiempo (con datos de los Censos económicos de Inegi).
La antítesis
Viendo este análisis con una perspectiva equilibrada, el manejo de las finanzas públicas durante este sexenio fue aceptable, ya que no comprometió los fundamentos macroeconómicos mediante el manejo del gasto.
En este sentido, hoy México no tiene un problema de finanzas públicas y hasta se puede dar el lujo de aumentar su deuda como porcentaje del PIB (apenas 48.8%). En economías de la OCDE esta proporción promedia más de 100% del PIB.
Para el gobierno es prioridad terminar los proyectos de infraestructura como el Tren Maya (120,000 mdp) y, por tal motivo, estarán echándole parte de los recursos públicos no comprometidos a los últimos detalles para concluir las mega obras. El único problema con los megaproyectos sociales es que difícilmente son inversiones con una rentabilidad positiva en términos económicos.
Más aún, el rubro de los programas sociales es el más beneficiado en este paquete económico, con un total de 727,000 mdp, o un crecimiento de más de 20% con respecto al año anterior.