La planificación de la sucesión es el proceso estratégico de identificar y desarrollar el talento ejecutivo para ocupar puestos críticos dejados por salidas planificadas (jubilación, ascenso) o circunstancias imprevistas, como las salidas involuntarias. Es una inversión en el futuro, que garantiza una transición fluida del liderazgo y el conocimiento. Minimiza la interrupción y protege la salud a largo plazo de su organización. En otras palabras, minimización del riesgo y asegurar la continuidad del negocio.
¿Por qué es esencial y muy importante?
1. Continuidad del negocio: Las salidas inesperadas de líderes y ejecutivos claves pueden crear un vacío de liderazgo, afectando la toma de decisiones, la moral, el clima y cultura organizacional, y las relaciones con los clientes. Un plan de sucesión cierra esta brecha, asegurando una transición sin problemas y operaciones ininterrumpidas, minimizando variables de riesgos.
2. Transferencia de conocimiento: El conocimiento institucional no está incrustado en las paredes; reside en las personas. Los ejecutivos experimentados que se van sin transferir el conocimiento pueden paralizar un negocio y provocar pérdidas que pudieron haber sido evitadas. La planificación de la sucesión facilita el aprendizaje intergeneracional, capturando experiencia valiosa.
3. Retención y compromiso del talento: Demostrar un compromiso con el crecimiento y desarrollo de los líderes, en todos sus niveles, fomenta la lealtad y el compromiso. Saber que tienen una trayectoria profesional dentro de la empresa motiva a las personas con alto potencial a mantenerse comprometidas.
4. Costos y riesgos reducidos: Las búsquedas reactivas de talento ejecutivo son costosas y requieren mucho tiempo. La planificación de la sucesión minimiza los costos de contratación ejecutiva externa y los riesgos asociados.
5. Ventaja competitiva: Hoy en día la agilidad es clave. Las empresas con planes de sucesión sólidos son más competitivas para adaptarse al entorno del mercado, minimizar las disrupciones y maximizar las oportunidades.
Hay peligro en el descuido
Ignorar la planificación de la sucesión puede dejar a la empresa vulnerable en aspectos como:
· Crisis de liderazgo: Las salidas no planificadas pueden provocar luchas internas de poder, que afectan la toma de decisiones y la moral de los colaboradores.
· Pérdida de conocimiento: El valioso conocimiento y experiencia institucional salen por la puerta, lo que obstaculiza el rendimiento futuro.
· Erosión de la confianza: La falta de preparación genera incertidumbre y erosiona la confianza de las partes interesadas en la estabilidad de la empresa.
· Disminución del rendimiento: El liderazgo ineficaz o las vacantes prolongadas pueden conducir a ineficiencias, las cuales impactan en la sostenibilidad.
· Aumento de costos: Apresurarse a cubrir roles críticos a través de búsquedas ejecutivas externas son costosas y toma tiempo.
Tomando el timón
Construir un plan de sucesión robusto requiere:
· Identificar roles críticos: Prioriza los puestos vitales para sus operaciones comerciales y aspiraciones futuras.
· Evaluación ejecutiva: Evalúa el talento interno en función de sus competencias, experiencia, potencial y compatibilidad con el puesto. Esto es, todos los puestos demandan un nivel cognitivo y un balance en su inteligencia emocional. A su vez, conocer los intereses del ejecutivo son críticos para medir su motivación hacia las demandas del puesto. La buena noticia es que esto se mide científicamente, con soluciones de alta confiabilidad y validez, para tener diagnósticos científicos que minimicen variables de riesgos. A su vez, a través del proceso, podemos crear iniciativas de desarrollo acertadas para acelerar el readiness de un ejecutivo a un determinado puesto.
· Oportunidades de desarrollo: Brinda capacitación, mentoring o coaching específico para cerrar las brechas de mejora en las competencias y preparar a los sucesores.
· Comunicación clara: Comparte el plan con las partes interesadas claves (i.e. Consejo de Administración, Comité de Nominaciones, Comité de Compensaciones), y los sucesores, fomentando la transparencia y la confianza. Esto se convierte en una poderosa herramienta de retención ejecutiva.
· Revisión y actualización periódica: A medida que evolucionen las circunstancias, crecimiento y expansión del negocio, entre otros, revise y actualice su plan para mantener su relevancia.