“Ese acompañamiento se materializa cuando los proyectos son bancables: viables y rentables, con permisos en regla, fuentes de pago definidas, una asignación de riesgos bien diseñada y contratos con reglas claras”, añadió.
El directivo del banco más grande en México por número de activos -con 3.4 billones de pesos- dijo que el financiamiento no es el freno, ya que la banca tiene recursos, además del dinero que se puede proveer de los mercados.
La cartera de crédito de BBVA México ascendió a más de dos billones de pesos al cierre del año psado, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). En cuanto a la captación, que es el dinero que la gente deposita en sus cuentas, la cifra asciende a 2.2 billones.
La clave es la ejecución: pasar del anuncio al cronograma, a la licitación, a los permisos y al arranque de obra (...) Cuando eso ocurre, el propio plan genera un efecto multiplicador y el apetito del sector privado se acelera
Eduardo Osuna, director general de BBVA México
Osuna considera que el Plan México que presentó el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum identifica las prioridades en materia de energía, logística y agua, por lo que se hará la diferencia cuando se pase del diseño a la ejecución.
BBVA México, que hasta el cierre del año pasado había destinado 176,928 millones de pesos a créditos al gobierno y 887,957 millones en préstamos a empresas, destacó que para avanzar en la ejecución de los proyectos se deben tener datos de los proyectos completos: permisos, estructura, asiganción de riesgos y fuentes de pago claras.
“Por eso es clave la coordinación constante entre gobierno e iniciativa privada, con reglas claras y procesos ágiles que permitan que los proyectos arranquen”, dijo.
Pero las condiciones para que los proyectos se detonen no son solo desde dentro del país. BBVA México considera que hasta que disminuya la incertidumbre por cambios institucionales, la inversión privada se recuperará.