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Cuando Carlos Slim era el rey de los cigarros y Marlboro era su mina de oro; ¿por qué lo vendió?

La crisis de 1982 permitió a Slim comprar Cigatam y aproximadamente el 40% de La Moderna, consolidando una posición clave en el mercado cigarrero.
mar 03 febrero 2026 06:46 PM
La vez que Carlos Slim invirtió en Apple, pero vendió su participación antes del éxito; ahora sigue este consejo
Slim, hoy magnate de telecomunicaciones, inició parte de su fortuna con Cigatam y Marlboro. (YURI CORTEZ/AFP)

Carlos Slim es identificado como el magnate más influyente de las telecomunicaciones en México, pero hubo un periodo previo en el que su poder se concentró en otro sector: el del tabaco. Durante esos años, el empresario llegó a dominar el mercado de los cigarros a través de una compañía cuyo principal activo era la marca Marlboro.

Esa adquisición se concretó una década antes de que Slim obtuviera la concesión que daría origen a Telcel y de que su grupo se quedara con Telmex tras la privatización impulsada por el gobierno. En ese momento, su apuesta no estaba en las telecomunicaciones, sino en negocios consolidados y de alta rentabilidad.

En los años ochenta, Slim y Grupo Carso desplegaron una estrategia de compras selectivas en distintos sectores. Una de las más relevantes fue la adquisición de Cigarrera La Tabacalera Mexicana, mejor conocida como Cigatam, operación que lo colocó como el actor dominante del mercado del tabaco en el país.

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La historia de Cigatam, la cigarrera de Slim

De acuerdo con la historia oficial de Carso , Carlos Slim llegó al negocio del tabaco en uno de los momentos más críticos de la economía mexicana. En 1981 adquirió Cigatam, una empresa con dificultades operativas y comerciales: Marlboro tenía solo una participación marginal en el mercado y la compañía carecía de infraestructura propia para imprimir las cajetillas de la marca.

En una entrevista con el creador de contenido Oso Trava, Slim recordó que Philip Morris, su socio estadounidense, tenía la marca Marlboro en EU con gran éxito, pero en México apenas alcanzaba el 6% del mercado, dominado por los cigarrillos Raleigh de La Moderna.

La crisis de 1982 aceleró la oportunidad: con el desplome del mercado accionario, muchas empresas se vendían a precios muy bajos, y Slim se convirtió en uno de los pocos compradores activos. Además de Cigatam, adquirió cerca del 40% de La Moderna, convirtiéndose en propietario proporcional de ambas empresas, aunque fueran competidoras directas.

Años después, en la misma década de los años 80, vendió su participación en La Moderna a Alfonso Romo, empresario regiomontano más conocido recientemente por su polémica participación en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Aunque Cigatam llevaba años sin repartir dividendos, el grupo revirtió rápidamente la situación: eliminó marcas poco rentables, rediseñó el portafolio y apostó agresivamente por Marlboro. Ajustó precios, reforzó la distribución a través de redes tradicionales y elevó la inversión en publicidad, sobre todo en televisión.

El resultado fue un crecimiento sostenido durante seis años consecutivos, hasta alcanzar cerca del 40% del mercado mexicano. Marlboro se convirtió en el eje del negocio y mantuvo una posición dominante incluso cuando el consumo cayó por impuestos y restricciones publicitarias, gracias a ajustes de precio y menor dependencia del gasto en marketing.

Fue así que Cigatam se convirtió en uno de los activos más valiosos del Grupo Carso, antes de que el grupo se enfocara de lleno en las telecomunicaciones.

El nombre Marlboro se mantiene firme. (Foto: AP)
Slim apostó agresivamente por Marlboro, ajustando precios y reforzando la distribución. (AP)

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El éxito de Cigatam

Según un documento de la Cámara de Diputados de 2001 , Cigatam se consolidó como un caso emblemático dentro de la industria tabacalera mexicana gracias a la alianza de Carlos Slim con Philip Morris. Para ese momento, la industria estaba dominada casi por completo por tres empresas: Cigarrera La Moderna, Cigatam y La Libertad, con las dos primeras controlando alrededor del 99% del mercado, formando un duopolio.

Cigatam, subsidiaria de Grupo Carso, contaba con casi la mitad del capital en manos de Philip Morris, la principal tabacalera mundial, mientras que el 50.01% restante permanecía en manos de Slim. Esta colaboración permitió que Cigatam-PM liderara el mercado mexicano, alcanzando más del 58% de participación al cierre de 2001.

El modelo combinó inversión extranjera directa, conocimiento global de la industria y gestión local estratégica, consolidando a Cigatam como uno de los activos más valiosos de Grupo Carso antes de que el conglomerado se enfocara de lleno en telecomunicaciones y otros negocios.

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La salida de Carlos Slim del negocio del tabaco

Con la entrada del nuevo milenio, Carlos Slim y sus empresas centraron su atención en las telecomunicaciones, mientras que el tabaco enfrentaba cada vez más restricciones legales y sociales, y sus daños a la salud eran ampliamente reconocidos. El consumo de cigarrillos comenzó a perder fuerza entre la población, y la industria se volvió menos rentable y más complicada de manejar.

En este contexto, Grupo Carso comenzó a reducir su participación en Cigatam. En 2001, Philip Morris International adquirió un 30% adicional de la empresa por aproximadamente 1,100 millones de dólares, dejando a Carso con un 20% en el negocio conjunto. En 2007, Slim vendió otro 30% de su participación , consolidando a Philip Morris como dueña del 80% de Cigatam.

Finalmente, el 30 de septiembre de 2013, a través de un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores , Grupo Carso anunció la venta del 20% restante por alrededor de 703 millones de dólares, entregando a Philip Morris México el control total de la compañía.

La entrada del nuevo milenio marcó así el cierre de un capítulo clave en la historia empresarial de Slim: dejó atrás el tabaco para concentrarse en sectores estratégicos y en crecimiento, mientras Cigatam pasaba a formar parte de la multinacional estadounidense.

Los 10 principios de Carlos Slim para tener una empresa exitosa y que aplican también para tus inversiones
Entrado el nuevo milenio, Slim y Grupo Carso decidieron concentrarse en sectores estratégicos y de mayor crecimiento, especialmente telecomunicaciones. (PEDRO PARDO/AFP)

El cigarro va de salida, pero Slim sigue vigente

El tiempo le dio la razón a Carlos Slim: el mundo del tabaco parece estar en retirada. Incluso Philip Morris, según su sitio web , tiene como objetivo reemplazar los cigarros tradicionales por productos libres de humo que desarrolla y comercializa.

Hoy, Slim sigue marcando la pauta en los negocios. En el ranking 2025 de “ Los 100 empresarios más importantes de México ” de la revista Expansión, ocupa el primer lugar y se mantiene como el hombre más rico de Latinoamérica, con una fortuna estimada en 116,000 millones de dólares según Bloomberg.

Sus empresas también conservan posiciones de liderazgo. Grupo Carso y América Móvil figuran entre “ Las 500 empresas más importantes de México ” de Expansión, con Grupo Carso en el puesto 30, registrando ingresos netos en 2024 de 202,983.4 millones de pesos, mientras que Philip Morris México ocupa el lugar 185, con ingresos de 26,453.7 millones de pesos.

Aunque el cigarro ha dejado de ser el motor principal de su fortuna, Slim sigue siendo un referente del empresariado mexicano y latinoamericano, consolidando su legado en sectores estratégicos y en constante crecimiento.

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