Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Los problemas de la empresa que Trump quiere para construir el muro

Fisher Sand & Gravel es una compañía de Dakota del Norte que tiene en su historial sentencias por haber defraudado al gobierno de Estados Unidos.
lun 03 junio 2019 01:16 PM
Un plan no cump
Un plan no cumplido. A más de dos años de haber comenzado su presidencia, Trump sigue peleando para construir y pagar su muro, uno de los temas clave de su campaña.

WASHINGTON (CNN)- Al parecer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene a una constructora de Dakota del Norte con un historial dudoso en la mira para la construcción de porciones de su muro fronterizo.

Fisher Sand & Gravel es una empresa familiar que afirma que puede construir el muro más barato y más rápido que la competencia. Estuvo entre el puñado de constructoras elegidas para construir los prototipos del muro fronterizo de Trump en 2017 y actualmente construye partes de una barrera en un terreno privado a lo largo de la frontera en Nuevo México con donativos privados.

Publicidad

Sin embargo, también tiene un historial dudoso que incluye más de un millón de dólares en multas por infracciones ambientales y fiscales. Hace una década, uno de los copropietarios de la empresa se declaró culpable de defraudar al fisco y lo sentenciaron a prisión . La empresa también reconoció que había defraudado al gobierno federal y había obstaculizado las labores del Servicio de Recaudación Interna (IRS). El exejecutivo, hermano del actual propietario de la empresa, ya no está relacionado con ella.

A más de dos años de haber comenzado su presidencia, Trump sigue peleando para construir y pagar su muro, uno de los temas clave de su campaña. Sus solicitudes de recursos para el muro no lograron pasar en el Congreso encabezado por los republicanos en los dos primeros años de la presidencia; este año, Trump se enfrenta a la resistencia de una cámara baja controlada por los demócratas. Su intento de darle la vuelta al Congreso a través de una declaración de emergencia nacional se impugnó en los tribunales.

El 24 de mayo, un juez federal de distrito impidió que la presidencia usara recursos del Departamento de Defensa para construir partes del muro . La administración Trump apeló el fallo ante el 9º Tribunal de Circuito de Segunda Instancia y entre tanto, le pidió al tribunal de distrito que permitiera que la construcción continuara mientras la apelación estuviera en curso. El tribunal de distrito negó la solicitud.

Publicidad

Pese a la incertidumbre, las constructoras, entre ellas Fisher Gravel & Sand, han estado compitiendo para ganar licitaciones multimillonarias para construir partes del muro.

Cuando CNN le pidió que comentara sobre su historial de violaciones ambientales y problemas jurídicos, la empresa respondió en un comunicado: "Las preguntas que están haciendo no tienen nada que ver con el producto y el trabajo excelentes que Fisher propone en relación con la protección de la frontera sur de Estados Unidos. Los temas y las situaciones que menciona en su correo electrónico se resolvieron hace años. Ninguna de esas cuestiones es relevante hoy".

Así luce el muro fronterizo privado que construyen seguidores de Trump

Así llamaron la atención del presidente

La empresa se fundó en Dakota del Norte en 1952 y opera en varios estados de la unión americana. Cuenta con el respaldo público de Kevin Cramer, senador republicano de Dakota del Norte, quien invitó al CEO de la empresa, Tommy Fisher, al informe presidencial de Trump en 2018. Cramer ha recibido aportaciones de campaña de parte de Fisher y su esposa. En una foto que Fisher publicó en un boletín de la empresa se ve a Tommy Fisher estrechando la mano de Trump.

El Washington Post fue el primero en informar que Trump estaba interesado en Fisher. Según el Post, Trump ha presionado "agresivamente" al Cuerpo de Ingenieros del Ejército para que otorgue un contrato a Fisher para la construcción del muro.

Publicidad

Trump "mencionó inmediatamente a Fisher" en una reunión del 23 de mayo en el Despacho Oval en la que se discutieron los detalles del muro fronterizo con varios funcionarios, tales como que quiere que lo pinten de negro y que tenga puertas estilo francés, según reportes del Post verificados por CNN.

"El Cuerpo de Ingenieros del Ejército señaló que para finales del año próximo quedarían terminados 725 kilómetros del muro y que lo único que el presidente Trump está promoviendo es que el muro quede terminado rápidamente para que el pueblo estadounidense tenga la seguridad y protección que merece", dijo Hogan Gidley, subsecretario de Prensa de la Casa Blanca.

OPINIÓN: ¿Por qué Estados Unidos escupe al cielo?

Un funcionario federal que tiene conocimiento de la reunión le dijo a CNN que Trump ha mencionado repetidamente a la empresa en las discusiones que ha tenido sobre el muro con el director del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, el teniente general Todd Semonite.

Hace dos años conocí al parce... y pues eso terminó con mucho drama.

Por ejemplo, en los pasados dos años, los gastos de cabildeo de la empresa ante el Congreso aumentaron considerablemente, de 5,000 dólares en 2017 a 75,000 en 2018, según datos recabados por el Center for Responsive Politics, una organización no lucrativa que lleva registro de los gastos de cabildeo.

Cuando le preguntaron sobre el cabildeo a Don Larson, uno de los cabilderos registrados de Fisher, dijo: "Estoy trabajando para ayudar a quienes toman las decisiones en Washington a conocer la empresa y sus capacidades sobresalientes".

La ofensiva mediática

Como parte de la ofensiva mediática en canales como Fox News, SiriusXM Patriot y Breitbart News, Tommy Fisher ha hablado de su apoyo al muro fronterizo y asegura que su empresa es la adecuada para su construcción. En una presentación en Fox & Friends, el 5 de marzo, Fisher dijo que su empresa podía construir 376 kilómetros de muro fronterizo por 4,300 millones de dólares, menos de los 5,700 millones que la presidencia de Trump le pidió al Congreso.

Fisher afirmó que su empresa puede trabajar entre cinco y diez veces más rápido que la competencia gracias a su proceso de construcción.

Recomendamos: ¿Qué opciones tiene México ante las amenazas de Trump?

Trump también ha alabado a Fisher en Fox News. En una entrevista en abril, en la que Sean Hannity le preguntó sobre Fisher, Trump dijo que "un senador nuevo grandioso la había recomendado, Kevin Cramer, como saben. Y hablan en serio. Sin embargo, han estado participando en las licitaciones y hasta ahora, no han cumplido los requisitos. Pensé que lo harían".

Pese al interés de Trump, hasta ahora la empresa no ha logrado obtener un contrato para la construcción del muro fronterizo, fuera del prototipo.

Hace unos meses, Fisher participó en la adjudicación de contratos por casi 1,000 millones de dólares para la construcción del muro fronterizo. Cuando perdió ante Barnard Construction Co. y SLSCO Ltd., Fisher impugnó la adjudicación con el argumento de que el proceso estuvo viciado. En consecuencia, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército canceló la adjudicación. Sin embargo, tras una revisión del proceso, el Cuerpo de Ingenieros combinó los proyectos y se los otorgó a una subsidiaria de Barnard Construction, de acuerdo con un portavoz de la corporación.

Recomendamos: Qué peligros enfrentan los niños migrantes en los centros de detención de EU

No está claro si el proyecto se pondrá en marcha dado que hace poco, un juez federal prohibió que se usen recursos del Departamento de Defensa para construir partes del muro fronterizo, fallo que la administración apeló.

Fisher —que tiene una demanda pendiente en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, relativa al proceso de licitación— está en la lista del Departamento de Defensa de empresas con derecho a competir por contratos futuros para la construcción del muro fronterizo.

El proyecto siguió adelante con un grupo privado , We Build the Wall, que está construyendo secciones de una barrera en terrenos privados en Nuevo México con dinero privado recaudado a través de una campaña de GoFundMe. Kris Kobach, exsecretario de Estado de Kansas y hoy abogado de la agrupación, dijo que la porción de 800 metros está casi terminada, con un costo estimado de entre seis y ocho millones de dólares.

El portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos señaló en un comunicado que Fisher Industries les informó que la empresa había comenzado la construcción en propiedad privada a lo largo de la frontera "en la región aproximada en la que se necesitaba una barrera fronteriza de la USBP [Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza] que no fue prioridad en el presupuesto actual".

El portavoz agregó que "no es raro que los proveedores" demuestren sus capacidades usando "sus propios recursos", pero que la dependencia sigue "exhortando a todos los proveedores interesados" a competir por los contratos fronterizos "a través de los mecanismos establecidos para garantizar que todas las construcciones se lleven a cabo bajo la supervisión de las autoridades federales relevantes y que cumplan los requisitos operativos de la USBP para la barrera fronteriza".

A través de Scott Sleight, un abogado que representa a la empresa, Fisher proporcionó a CNN una respuesta en la que afirma que están "comprometidos a trabajar con todos los funcionarios y las dependencias pertinentes del gobierno federal para aportar su experiencia y sus conocimientos para ayudar a asegurar la frontera sur de Estados Unidos".

Lee también: Con 1,500 millones de dólares, EU ha construido 2.7 km de muro, dice Bloomberg

La empresa señaló que ha "desarrollado un sistema de suspensión de bolardos, cuya patente está en trámite, que creemos que permite que la valla fronteriza se construya más rápido de lo que proponen otros contratistas que usan métodos de construcción comunes". Agregó que "a Fisher le han preocupado los procedimientos de procuración y las evaluaciones que el USACE [Cuerpo de Ingenieros del Ejército] ha llevado a cabo hasta la fecha y espera que estos problemas puedan resolverse".

La relación con el senador Cramer

Un mes después de asistir al informe presidencial de 2018 con Cramer, Fisher y su esposa, Candice, aportaron a la campaña de Cramer al Senado estadounidense 5,400 dólares cada uno, el monto máximo de donación, según registros de la Comisión Federal Electoral.

Fisher también hizo donativos a varios republicanos de Arizona en el ciclo electoral de 2018: aportó el máximo de 5,400 dólares a la campaña de Martha McSally, según los registros.

En un video reciente que produjo Fisher Sand & Gravel, en el que se demuestra su capacidad para construir el muro, se incluye una escena en la que Cramer está manejando una retroexcavadora, levantando las secciones de la barrera para ponerlos en su lugar y diciendo: "Esto es como el XBOX, nena". Cramer estaba acompañado de legisladores republicanos de todo el país.

Cramer ha criticado abiertamente la forma en la que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército ha llevado a cabo la construcción del muro fronterizo; afirma que han avanzado muy lento y se muestra frustrado por cómo han tratado a Fisher. En entrevista con una televisora de Dakota del Norte, Cramer dijo que cree que la corporación "cometió un error de cálculo al escoger a otro y no a Fisher" y que la empresa está "quemada, por decirlo así". Cramer agregó que Fisher "sigue siendo un competidor preseleccionado, de alto nivel".

En entrevista con CNN, Cramer dijo que la empresa ha surgido en conversaciones que ha entablado con funcionarios de la administración, incluidos el presidente y el director del Cuerpo de Ingenieros; sin embargo, aunque el senador declaró que "le encantaría que recibieran cada centímetro del proyecto", agregó que "nunca he abogado específicamente por ellos".

Lee: Trump amenaza con enviar militares armados a la frontera por una nueva caravana

"Cada vez que alguien viene a reunirse conmigo, ya sea Shanahan [el secretario interino de Defensa], el general Semonite, incluso Donald Trump, mencionan a Fisher Industries porque asumen que es lo mío", dijo Cramer.

"Algo que nunca he hecho es decir que debería ser Fisher", agregó. "Me encanta Fisher. Me encantaría que recibieran cada centímetro del proyecto. Son mis electores, no me disculpo por eso. Pero en realidad lo que más me interesa es el proceso burocrático".

Según un funcionario que conoce la situación, Cramer le envió información sobre Fisher al yerno de Trump y asesor de la Casa Blanca, Jared Kushner, quien la transmitió al Cuerpo de Ingenieros para que la tomaran en consideración. La fuente le dijo a CNN que Kushner no conocía a la empresa antes de recibir la información de Cramer, quien explicó que recuerda haberle pasado a Kushner la información sobre la empresa, pero que no sabía qué había hecho él con la información.

El 24 de mayo, Cramer dijo en un programa de radio de Dakota del Norte que Trump le había pedido que examinara el procedimiento de adjudicación de proyectos federales del muro fronterizo.

"Vamos a hacer una auditoría completa", dijo Cramer. "He pedido toda la información del procedimiento de licitación y todas las cifras". Cramer señaló que Trump le dijo que quería construir el muro "por el mejor precio, el más bajo, y también la calidad, es lo que cualquier constructor querría".

Respecto a algunos aspectos de los antecedentes jurídicos dudosos de la empresa, Cramer dijo que "el nivel de escrutinio es importante, pero yo esperaría que se pusiera bajo el mismo escrutinio al Cuerpo de Ingenieros".

Violaciones ambientales

Aunque sus oficinas corporativas están en Dakota del Norte, Fisher tiene una huella considerable en Arizona, en donde opera una planta de asfalto y una empresa de excavaciones y demoliciones. Ahí es en donde la empresa ha acumulado una gran cantidad de violaciones ambientales.

Entre 2007 y 2017, Fisher Sand & Gravel acumuló más de 1,300 violaciones a las normas de calidad del aire en el condado de Maricopa, lo que culminó con el tercer acuerdo de indemnización más grande que haya recibido el Departamento de Calidad del Aire del Condado de Maricopa, de acuerdo con Bob Huhn, portavoz de la dependencia. La indemnización sumó más de un millón de dólares, aunque la dependencia recibió un poco menos que en las negociaciones siguientes, explicó Huhn.

La mayoría de las violaciones se cometieron en una planta de asfalto que la empresa operaba en el sur de Phoenix y que ahora está cerrada. Mientras la planta funcionaba, el Ayuntamiento de Phoenix presentó 469 denuncias penales contra la empresa entre agosto y octubre de 2009, según un portavoz del ayuntamiento.

Según un artículo que se publicó en 2010 en el diario Arizona Republic, Fisher llegó a un acuerdo con las autoridades municipales para cerrar la planta en 2010. Como parte del acuerdo, las multas se redujeron de 1.1 millones de dólares a alrededor de 243,000 dólares y todas las denuncias penales se redujeron a demandas civiles.

Mary Rose Wilcox era parte de la Junta de Supervisores de Maricopa en la época en la que el municipio y el condado peleaban con Fisher por la planta de asfalto, que estaba situada en su distrito. "Trataron de persuadirnos de que eran buenos porque son una empresa familiar. Pero estaban emitiendo vapores nocivos hacia una zona residencial", explicó Wilcox. "Tratamos de colaborar con ellos, pero sus violaciones eran flagrantes".

Michael Pops, activista de la comunidad que ha vivido en los alrededores de la planta, recuerda haber peleado con Fisher durante seis años hasta que la planta cerró, finalmente. "El impacto que tuvieron en esta comunidad fue devastador", señaló Pops, quien agregó que los habitantes de bajos ingresos de los alrededores de la planta de asfalto enfermaron por los gases que la planta emitía.

La empresa también acumuló más de 120 violaciones a los reglamentos del Departamento de Calidad Ambiental de Arizona (ADEQ) a partir de 2004 y hasta apenas el verano pasado, según la dependencia.

En 2011, Fisher acordó una transacción con el ADEQ respecto a las varias violaciones a los reglamentos sobre calidad del aire que la empresa había cometido. Como parte del acuerdo, Fisher accedió a pagar 125,000 dólares en multas administrativas y se comprometió a seguir cumpliendo los reglamentos estatales sobre calidad del aire. Dentro de los dos años siguientes, se determinó que Fisher había violado la transacción y lo obligaron a pagar 500,000 dólares más en multas, según la fiscalía estatal.

Problemas jurídicos

La empresa también tenía problemas internos.

En 2011, Fisher Sand & Gravel accedió a pagar una indemnización de 150,000 dólares para resolver una demanda por discriminación sexual y represalias presentada ante la Comisión Federal de Igualdad de Oportunidades Laborales de Estados Unidos . En la demanda se afirmaba que la empresa había violado las leyes federales contra la discriminación cuando "sometió a dos empleadas a acosos verbales atroces de naturaleza sexual por parte de un supervisor; posteriormente despidió a una de ellas porque en repetidas ocasiones le pidió a dicho supervisor que dejara de acosarla y se quejó con un superintendente de la empresa".

En el acuerdo, Fisher se comprometió a capacitar en prevención de la discriminación a sus empleados de Nuevo México y a revisar sus políticas sobre acoso sexual.

Micheal Fisher, ex copropietario de Fisher y hermano de Tommy, recibió una sentencia de prisión en 2009 por defraudar al fisco, según el Departamento de Justicia. Fisher se declaró culpable de "conspirar para defraudar a los Estados Unidos al obstaculizar [la labor del Servicio de Recaudación Interna], apoyar en la presentación de declaraciones de impuestos federales falsas de FSG en cuatro ocasiones y la presentación de cuatro declaraciones de impuestos individuales falsas", según un comunicado del Departamento de Justicia . Según esta dependencia, la empresa también reconoció su responsabilidad en el fraude al gobierno estadounidense por obstaculización de las labores del IRS.

Con el argumento de que su política siempre ha sido no hacer comentarios sobre el proceso de licitación, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército declinó hacer comentarios respecto a si el historial de Fisher había sido factor en la decisión de no adjudicarles ningún contrato.

Tammy Kupperman, Fredreka Schouten, Jeremy Diamond, Audrey Ash y Geneva Sands, de CNN, contribuyeron con este reportaje.

Publicidad
Publicidad