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Los manifestantes de Hong Kong intentan restaurar la paz

Después de episodios violentos en las protestas en la última semana, cientos de miles de personas salen a las calles de la ciudad en una muestra de solidaridad al movimiento prodemocracia.
lun 19 agosto 2019 09:38 AM

HONG KONG (CNN)- Cientos de miles de manifestantes pacíficos de todas las edades volvieron a salir a las calles de Hong Kong el domingo para hacer una demostración masiva de solidaridad con un movimiento que parecía estar a punto de perder el apoyo popular .

Los manifestantes soportaron lluvias torrenciales, una prohibición de la Policía y las amenazas del gobierno chino al salir a las calles por 11ª semana consecutiva . Los organizadores afirmaron que participaron hasta 1.7 millones de personas; los manifestantes avanzaron hacia el oeste desde el parque Victoria y atravesaron las zonas del centro, con lo que transformaron gran parte de la zona en un mar de paraguas.

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La Policía estimó que al principio de la marcha, había 128,000 participantes. CNN no puede confirmar por su cuenta ninguna de las dos cifras.

Las imágenes aéreas muestran senderos y avenidas atestadas de familias, j óvenes y adultos mayores.

En general, se considera que la manifestación es una prueba de la durabilidad del movimiento luego de que la violencia entre la Policía y los manifestantes se intensificara . Una de las consignas de la marcha fue: "Hongkoneses, reúnanse: los manifestantes pacíficos, racionales y no violentos destacan".

El organizador de la manifestación fue Civil Human Rights Front, una organización prodemocracia más tradicional que organizó dos grandes marchas pacíficas en junio, en las que participaron cientos de miles de personas .

La Policía no dio permiso para que los manifestantes marcharan del parque hacia Chater Garden, en el distrito de Central, como estaba planeado. Sin embargo, para las 6 de la tarde, hora de Hong Kong (5:00 am, hora de la Ciudad de México), los manifestantes habían congestionado varias calles principales en la zona comercial de Causeway Bay y algunos habían llegado incluso al distrito de Admiralty, cerca de las oficinas del Consejo Legislativo de la ciudad.

Muchos manifestantes vestían de negro, color que ahora se relaciona con el movimiento antigobierno; llevaban letreros y coreaban consignas mientras avanzaban lentamente. "¡Apoyemos a Hong Kong! ¡Luchemos por la libertad!" y "¡Vamos, Hong Kong!".

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El movimiento de protesta, que comenzó en junio por un proyecto de ley hoy suspendido, se ha ampliado y ahora incluye llamados a una democracia mayor y a que el gobierno rinda cuentas.

"No tengo idea de qué pasará ahora, pero todo lo que podemos hacer como ciudadanos es seguir adelante, protestar pacíficamente y darles a conocer nuestras demandas al gobierno y al régimen", dijo Louis, un manifestante de 43 años que trabaja en el sector de tecnologías de la información.

Otro manifestante, que dijo llamarse Howard, dijo que protestaba contra la violencia aparente de la Policía. "Queremos que el gobierno nos escuche, que retire el proyecto de ley de extradición y que haya un panel independiente que investigue los abusos de la Policía y que se destituya a esos agentes", señaló. "En estos dos meses hemos pasado por muchas cosas, pero no debemos perder la esperanza y debemos seguir peleando".

Un fin de semana de mítines

En un comunicado publicado el domingo, el gobierno hongkonés reiteró su llamado a "restaurar la paz social" e insinuó que las autoridades podrían abrir un diálogo con el público una vez que "todo se haya calmado".

La imagen de Hong Kong en el exterior se ha visto afectada por las protestas constantes y, particularmente, por las disrupciones en el aeropuerto; el gobierno reconoció esta semana que la economía se ha visto afectada .

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La marcha pacífica del domingo contrastó con las escenas desagradables que se vieron en el aeropuerto de la ciudad el martes, 13 de agosto, cuando un grupo de manifestantes capturó y golpeó a dos hombres a los que acusó de ser policías encubiertos; también hubo enfrentamientos violentos con la Policía antimotines.

Sin embargo, hay indicios de que los manifestantes estaban conscientes del daño que la violencia ha causado.

El sábado, decenas de miles de manifestantes participaron en una marcha prodemocracia pacífica en Kowloon con el objetivo de "reclamar la tranquilidad del barrio", según señalaron los organizadores a CNN. Los manifestantes marcharon de To Kwa Wan a Hung Hom, dos zonas en las que ha aumentado el flujo de turistas de la China continental.

Más tarde, un grupo de manifestantes se separó del contingente principal y se reunió frente a la estación de Policía en Mong Kok, uno de los lugares más densamente poblados del mundo. Una vez que la Policía empezó a dispersarlos, los manifestantes se fueron sin que hubiera mayores enfrentamientos.

En otra parte de la ciudad, alrededor de 22,000 maestros hongkoneses y simpatizantes asistieron a una marcha a la residencia de la jefa ejecutiva como parte de las manifestaciones antigobierno, de acuerdo con los organizadores.

Por otro lado, según la Policía, unas 108,000 personas participaron en un mitin a favor de la Policía en Tamar Park, cerca del Consejo Legislativo. Los simpatizantes de la Policía llevaban carteles en los que se leían cosas como "Salvemos a Hong Kong", "¡Vamos, Policía!" y "¡Vamos, Hong Kong!".

Antes del mitin del domingo, surgieron videos en los que al parecer se ve a la Policía y a las fuerzas policiales armadas de China llevando a cabo entrenamientos conjuntos en la ciudad vecina de Shenzhen, según el diario oficialista chino El diario del pueblo.

En el video se puede escuchar que los policías corean: "¡Paren la violencia y arrepiéntanse!" en cantonés y "¡Atendemos a las órdenes del partido! ¡Podemos ganar la batalla! ¡Forjamos conductas ejemplares!" en mandarín, consignas características del Ejército chino.

No hay indicios de que las fuerzas armadas chinas o los agentes de la Policía Armada Popular vayan a entrar a Hong Kong. Sin embargo, la prensa oficialista ha mencionado varias veces que existe esa posibilidad y en la China continental se han promovido abundantemente los videos de soldados entrenando en escenarios de disturbios.

La Policía, el foco de atención

En las manifestaciones del domingo fue notoria la ausencia de la Policía de Hong Kong; solo había un pequeño contingente de policías antimotines en los alrededores de la oficina de enlace con China en Sheung Wan.

Las tácticas agresivas que la Policía ha usado en protestas anteriores han provocado que haya más manifestaciones. El fin de semana pasado, la Policía disparó gases lacrimógenos dentro de una estación de metro y se presume que una mujer recibió el impacto de una bolsa de balines en el rostro, cosa que indignó a los manifestantes y provocó que se dirigieran al aeropuerto justo cuando parecía que las cosas empezaban a calmarse.

En declaraciones para CNN, durante una reunión informativa a mediados de agosto , algunos oficiales de Policía defendieron el uso de la fuerza en reacción a lo que consideraron conductas violentas y criminales y rechazaron los llamados a que se lleve a cabo una investigación independiente de la forma en la que manejaron la situación.

También defendieron que era correcto usar agentes encubiertos para atrapar a manifestantes en los hechos violentos del fin de semana anterior, cosa que empeoró la paranoia y las sospechas en el aeropuerto el martes. Sin embargo, los oficiales dejaron en claro a quién corresponde resolver el descontento constante: el gobierno. "Este es un problema político. Un problema político exige una solución política", dijo un comandante de la Policía.

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