Es "una mujer increíblemente amable que hizo algo realmente increíble", dijo el mandatario a periodistas. "Estamos hablando con ella, quizás podamos involucrarla de alguna manera, me encantaría".
Hasta ahora Machado fue relegada de los planes de Trump, que cultivó en estos días una relación con Delcy Rodríguez, heredera de la Venezuela pos-Maduro.
Machado estaba fuera de Venezuela el día del ataque para capturas al líder del régimen. Después de pasar más de un año en la clandestinidad, huyó del país en una operación hollywoodense para recibir el premio Nobel en Oslo el 10 de diciembre.
Llegó tarde, pero pudo saludar a seguidores e iniciar una agenda internacional, que incluyó la visita a Trump el 15 de enero en la Casa Blanca.
Fue en ese encuentro que le entregó su medalla del Nobel.
Machado se reunió además con congresistas estadounidenses y, este martes, con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Todos los países que son Estados miembros de la OEA deben escuchar a su gente, porque yo sé que los pueblos de este hemisferio nos acompañan", declaró a periodistas Machado luego del encuentro con el secretario Albert Ramdin.
La OEA se ha mostrado dividida sobre la crisis venezolana.
"Estamos en esta situación donde hay un proceso, una ruta por delante hacia la reinstitucionalización y la democracia", añadió Machado.