Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

¿Unicornios mitológicos o cebras reales?

Las cebras son el comienzo de un nuevo mundo empresarial que sitúa la riqueza financiera al mismo nivel que la riqueza natural, humana y social, señala Pedro López Sela.
vie 12 agosto 2022 06:10 AM
¿Unicornio mitológicos o cebras reales?
Las empresas 'cebra' se centran en aliviar los problemas sociales, medioambientales o médicos, al tiempo que se ocupan de su propia rentabilidad, apunta Pedro López Sela.

(Expansión) - Hoy en día todo emprendedor quiere convertirse en el próximo unicornio, lo que puede suponer una gran presión al poner las expectativas demasiado altas. En última instancia, la gente se está preparando para el fracaso debido al hecho de que hay muchos factores y variables fuera de su control.

Dependiendo de su enfoque y resultados, cada emprendimiento puede recibir una denominación identificada con algún nombre de animal, ya sea real o mitológico. Dependiendo de las circunstancias, hoy podemos encontrar desde empresas “cucarachas”, hasta empresas “dragón”, “burro” o “dinosaurio”, pasando por una amplia fauna.

Publicidad

Pero de lo que más se habla en el mundo aspiracional es de los unicornios, ese nivel que sueña alcanzar la mayoría de los emprendedores. El problema es que tal categoría puede quedar, justamente, en un sueño. Por eso hoy se empieza a hablar cada vez más de las cebras, que son empresas que están fundadas sobre valores que les permiten crear soluciones en el largo plazo, que son sustentables, y financieramente sanas. Su razón de ser es solucionar problemas detectados en comunidades o ecosistemas, además de tener utilidades.

El nacimiento de la categoría unicornio, en 2013, creó un nuevo paradigma y un modelo a seguir por emprendedores de todo el mundo. Su denominación obedece a que, según Aileen Lee, creadora del concepto, era prácticamente imposible que, además de sobrevivir a los dos primeros años de vida, una empresa llegara a alcanzar un valor de 1,000 millones de dólares. La cuestión es que las startups que intentan convertirse en empresas unicornio suelen morir rápidamente y sólo un pequeño número lo consigue.

Cuatro años después de la popularización de esta tendencia, Aniyia Williams, emprendedora e inversionista, y un grupo de emprendedoras de Sillicon Valey, iniciaron un nuevo paradigma: el de las cebras; empresas que surgen observando las tendencias del mercado y adaptándose a las demandas de los consumidores. ¿Por qué cebras? Porque no siendo ni totalmente negras ni totalmente blancas, tienen alto potencial de crecimiento.

¿En qué se traduce esto? En que no se centran solamente en ser rentables ni en poner objetivos irreales que nadie vaya a poder sustentar económicamente. Tienen ánimo de lucro, pero también una causa: buscan mejorar el mundo trabajando porque sus metas hagan que las cosas estén mejor de como las encontraron. Por eso es necesario hacer las cosas diferentes, pensar y sentir diferente.

En tanto la economía de los gigas creció rápidamente a lo largo de la pandemia (y continúa la tendencia), el ritmo de la inversión de capital de riesgo se desaceleró a partir del 2020 y no ha podido alcanzar los niveles anteriores. Ello puede implicar que empecemos a ver la desaparición del mítico unicornio para dar paso a un ser real: las cebras.

¿Por qué? Porque este tipo de empresas se caracteriza por hacer negocios de verdad, sin pretender perturbar los mercados actuales, logrando rentabilidad y demostrándola durante un tiempo, y ayudando a resolver un problema de la sociedad. Se centran en aliviar los problemas sociales, medioambientales o médicos, al tiempo que se ocupan de su propia rentabilidad.

 

Algunas de las razones por las que los emprendedores deben dejar de aspirar a ser unicornios y empezar a alimentar su potencial de cebras son las siguientes:

El propósito social o medioambiental en su núcleo que les da más valor que el precio que se le asigna y están mejor situadas para aprovechar la ola de oportunidades de las startups ecológicas que están surgiendo en esta década.

Otra razón es que una cebra no sólo se preocupa por su entorno medio ambiental, sino también por sus empleados, proveedores y por todos sus grupos de interés, incluyendo sus fuentes de financiamiento.

Por otro lado, en tanto los unicornios están sujetos a los caprichos del inversionista, las estructuras de las empresas cebra asumen un perfil de cooperativas y se convierten en un vehículo para crear lugares de trabajo felices, satisfactorios y dinámicos en donde los empleados prosperan y en los que las decisiones complejas se toman a la velocidad del rayo, dado que su sistema es ajeno a las jerarquías de las máquinas de control de las empresas del siglo XX.

Pero lo más interesante es que las cebras resisten las crisis económicas (que probablemente aumentarán en frecuencia e intensidad en el siglo XXI, a medida que nos enfrentamos a los desafíos globales). Una manada de cebras en un ecosistema comparte recursos y tiene grabadas en su ADN tanto la competencia como la colaboración, lo que significa que, como grupo, son muy resistentes a los choques económicos y son capaces de adaptarse rápidamente a circunstancias comerciales cambiantes y caóticas.

Las cebras son el comienzo de un nuevo mundo empresarial que sitúa la riqueza financiera al mismo nivel que la riqueza natural, humana y social; cuidan de todas las partes interesadas, incluida la naturaleza y se acercan más a la riqueza generada a través del bienestar humano holístico.

Nota del editor: Pedro López Sela es Team Principal de ExO Builder, el ecosistema global de emprendimiento tecnológico más diverso del mundo. Ha co-fundado 10+ empresas y entrenado a 5,000+ personas en casi todos los sectores en Africa, América, Asia, Europa y Oceanía. Es un autor de innovación, negocios y emprendimiento reconocido globalmente. Como ponente internacional ha compartido escenarios con Peter Diamandis, Bob Dorf, Salim Ismail, Jeff Hoffman, por mencionar algunos. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
Publicidad