Fuera de ello, hay algunas cosas que no hemos considerado que pueden suceder al margen de esta celebración deportiva y tiene que ver con el tema de ciberseguridad, donde muchos pillos estarán aprovechando y, de hecho, ya lo hacen, el furor para atrapar víctimas.
Algo que siempre reitero cuando nos enfrentamos a situaciones que nos desestabilizan es calma, calma y después calma. Si no lo hacemos, es cuando estamos muy propensos a que hagamos tonterías o tomemos malas decisiones.
Aquí no vale ponernos en un peldaño de falsa superioridad o del “a mí no me pasa”; el 60% de los usuarios ha caído en algún tipo de delito o estafa. El otro 40% es cuestión de tiempo o que nos agarren desprevenidos, por eso la insistencia de la calma.
Con ello en mente, es fundamental evitar caer en la tentación de ingresar a las ligas que pueden llegarnos por mensajes SMS o WhatsApp, en especial cuando nos dicen cosas como: “están por cancelar tu reservación” o “debes confirmar la compra de tus boletos” o “se cancela el servicio” de algo. Esa prisa nos hace caer y nosotros mismos les entregamos los datos sensibles necesarios para hacer operaciones.
He estado con personas a quienes en una comida en la que estamos nos cuentan que les llegan este tipo de comunicaciones y se apanican, se paralizan, comienzan a hacer tonterías. Aparece algo como están haciendo un cargo por equis cantidad y te ‘apanicas’, cuando te das cuenta es de un banco del que ni siquiera eras cliente… parece chiste, pero no lo es.
Cuidado con los sitios donde prometan conseguirte boletos del evento, ya sea por redes sociales o que te llegue un correo. Desconfía de todos esos sitios que te prometen cosas extraordinarias o imposibles.
La urgencia también es el factor de alto riesgo, en especial si te dicen “última llamada, solo por hoy” o cosas por el estilo, con ello juegan con los factores más primitivos del ser humano al pensar que me voy a perder de algo por no decidir ahora.
Un último consejo, si te hacen solicitudes de pago fuera de los canales tradicionales inmediatamente desconfía, en especial si es pago a cuentas personales o transferencias directas.