La industria tecnológica se encuentra en un punto de inflexión donde los dispositivos móviles expanden su alcance hacia nuevas fronteras, alejándose de la exclusividad del teléfono inteligente para abrazar un ecosistema de dispositivos personales impulsados por Inteligencia Artificial. En este nuevo panorama, los lentes inteligentes se perfilan como la evolución más natural y prometedora para los consumidores.
El avance de los wearables no se limita a un solo formato, sino que abarca un abanico de posibilidades que incluye anillos, audífonos, computadoras y, de manera destacada, gafas que integran capacidades de visión y audio. Este cambio representa una transición hacia una IA personal que interactúa con el usuario en tiempo real y con baja latencia, menciona Don McGuire, director de marketing de la empresa de chips Qualcomm.
Los lentes inteligentes están ganando terreno debido a la comodidad y el hábito social que representa su uso. Según McGuire, "las gafas en sí mismas son un lugar muy natural para ir porque la gente ya las usa, ya sean de sol o para la vista". Esta aceptación previa facilita que la tecnología se integre en la vida cotidiana sin resultar disruptiva en la experiencia del usuario.