Por ahora, la empresa comercializa tres variantes de dispositivos, que importan de Asia: uno de 20 usos, otro que permite 10 usos y otro que permite dos usos consecutivos y 20 cargas, que van a partir de los 1,000 pesos mexicanos.
La compañía ya vende estos productos en mercados latinoamericanos como Colombia, República Dominicana y Guatemala. Sin embargo, Japón es el principal mercado para este dispositivo, seguido de Europa.
“La expansión en México dependerá de la consolidación de un plan de negocio a partir de los aprendizajes (del mercado). La intención es hacerlo lo más pronto posible y expandir a todos los países. Otro aspecto dependerá de la capacidad de movernos con reglas claras, es el elemento a partir del cual se modifican conductas. Vamos a ver al resto de actores como pueden apoyarnos en este proceso”, señala el directivo.
La empresa también evalúa en futuro adaptar la planta de México, que hoy en día exporta producto terminado a 24 países, para la producción de este dispositivo.
“Las plantas alrededor del mundo se han ido actualizando para estar en condiciones de producir este tipo de tabaco, que es una manufactura distinta, a medida que la demanda ha ido creciendo. En este momento, al ser uno de los países primeros en Latinoamérica, todavía la escala de producción sigue siendo chica. La intención a futuro es entender la escala a nivel Latinoamérica y pensar en si tiene sentido o no”, puntualiza.