“Nos estamos tomando muy en serio el mercado mexicano. Es el cuarto mayor para Nissan a nivel global y el corporativo realmente busca traer las mejores configuraciones de producto y la mejor oferta financiera para mantener esta posición”, dijo Centeno, en un panel organizado por la automotriz para contar su experiencia sobre el arranque de producción y la comercialización de Sentra.
Esta es una marca bien conocida en México. Llegó al mercado nacional en 1995. Sus primeras tres generaciones se habían comercializado en México como Tsuru y en medio de la apertura comercial, Nissan no solo decidió arrancar la comercialización de la cuarta generación del modelo bajo el nombre de Sentra, sino que también empezó a producirlo aquí para exportarlo.
A pesar de que los primeros Sentras eran subcompactos, el modelo fue creciendo con los años, y el Versa lo reemplazó como el vehículo de entrada de la marca. La séptima generación –la cuarta que se comercializó en México– ha sido la más vendida en el país, sin embargo, en los últimos años, el modelo fue superado por el Jetta renovado y tenía al nuevo Mazda3 pisándole los talones.
Nissan, que en los últimos años había enfocado sus esfuerzos de investigación y desarrollo en nuevos crossovers y SUV, recientemente decidió renovar su gama de sedanes, empezando por Máxima y Altima, y continuando con Versa y Sentra, para lo cual el fabricante japonés abrió la llave del dinero en México: 278 millones de dólares en el último trimestre de 2019 para producir la nueva generación de Versa en la planta A1, y otros 244 millones para ensamblar Sentra en otra planta vecina conocida como A2, que inició en el primer trimestre de este año.
La pandemia retrasó los planes. La planta estuvo cerrada durante dos meses por la pandemia de coronavirus, y no reabrió hasta finales de mayo, cuando la industria automotriz entró a formar parte del listado de actividades esenciales.
Las fechas de la presentación de la última generación de Sentra cambiaron, pero el área de mercadotecnia no quería que la llegada de su sedán compacto, al que reconoce como su “buque insignia”, pasara desapercibida y decidió empezar a calentar el mercado con una preventa digital de la mano de Mercado Pago.
La marca lleva 981 unidades apartadas en la preventa, más del doble de la meta inicial que eran 400 unidades. “Pero más allá de las unidades, el nuevo proceso de interacción con los clientes fue lo más novedoso para la marca”, dice Centeno.