Además, al menos cinco países han recomendado a sus ciudadanos evitar viajar a la isla.
"En otro momento la ciudad estuviera viva, pero está demasiado tranquila", explica José Francisco Machín, propietario de una casa de alquiler para turistas en la villa colonial de Trinidad, 325 km al este de La Habana. Machín reporta "varias cancelaciones" para marzo.
Remesas
Las vías oficiales de envío de dinero de los cubanos emigrados a sus familiares en la isla (remesas) han desaparecido prácticamente desde la suspensión de los envíos por Western Union en 2020, pese a una breve recuperación entre 2023 y 2025.
Desde entonces, los cubanos reciben dólares de manera informal gracias a las "mulas", personas que viajan en avión desde Miami y traen dinero y mercancías.
Estos vuelos no se han suspendido, pero el congresista republicano Carlos Giménez (Florida) indicó a principios de febrero que había solicitado oficialmente a las compañías estadounidenses que operan en Cuba "cancelar todos los vuelos al brutal régimen".
Tabaco
Además de la producción de níquel, los famosos habanos son otra fuente importante de ingresos en divisas del país, con ventas por 827 millones de dólares en 2024.
"La agricultura no está exenta de la situación que hay con el petróleo, que es algo fuerte", explica a la AFP Héctor Luis Prieto, productor de la región de Vuelta Abajo (oeste), considerada la meca del tabaco cubano.
Prácticamente sin combustible, Prieto enfrenta dificultades en plena cosecha, tanto para la recolección de la hoja como para el riego del tabaco que aún está en el campo. Consigue regar con un panel solar suministrado por el Estado, "pero claro que necesitamos combustible", afirma.
La cancelación del festival del Habano, previsto para finales de febrero es otro duro golpe al sector. Este evento reporta cada año al Gobierno varios millones de euros gracias a una prestigiosa subasta.
En 2025, esta puja alcanzó más de 16 millones de euros, y 17 y 11 millones de euros, respectivamente, en los dos años anteriores. Los fondos recaudados se destinan oficialmente al sector sanitario, que ya ha tenido que reducir algunas actividades no esenciales.