Aunado a esto, las empresas han reconocido el valor de la transparencia en la comunicación sobre el manejo de los datos que se les otorga, lo que ayuda a construir la confianza de los consumidores y definir la seguridad de su información.
En un mundo tan conectado, es natural que todo tipo de empresas soliciten información personal a sus clientes para lograr una atención individualizada, por lo que estos datos se han transformado en un activo de alto valor. Sin embargo, surge la pregunta de cómo disfrutar de los beneficios que esta conectividad nos otorga sin comprometer nuestra data y evitar ser víctimas de algún ciberataque.
Los avances tecnológicos, como el internet de las cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial (IA), han transformado y simplificado la forma de recopilar, almacenar y utilizar los datos, a tal grado que hoy es una práctica natural en el ecosistema empresarial y en los clientes mismos, pues de acuerdo con el Índice de Confianza Digital de Thales 2024 , el 89% de las personas sí compartiría su información, siempre y cuando se les informe que sus datos están siendo recolectados, y que tengan derecho a que estos sean corregidos o incluso eliminados de las bases, cuando así lo deseen.
Sin embargo, existe un alto nivel de preocupación ante la vulnerabilidad de ser víctima de algún problema de seguridad al utilizar el internet, pues según datos de la Asociación del Internet de México ( AIMX ) un 69% tiene esta inquietud. Además, dentro de los principales motivos de intranquilidad se encuentran los ataques relacionados con aspectos financieros y la suplantación de identidad.
Por lo anterior, es fundamental un involucramiento de las empresas que manejan datos personales o información sensible y privada, donde implementen políticas de privacidad claras y transparentes, además de utilizar herramientas como antivirus, firewalls, software y soluciones de seguridad basadas en la nube con un almacenamiento de datos cifrados de extremo a extremo, que proteja la información de cualquier acceso no autorizado.
De igual forma, existen tecnologías de mejora de la privacidad (PET), las cuales ayudan a que los comercios puedan extraer el valor de los datos y así potencializar la información recabada, pero sin dejar de lado la privacidad y seguridad de los usuarios en línea.
Ejemplos de estas tecnologías incluyen el cifrado homomórfico, el cual posibilita la realización de operaciones con datos cifrados, manteniendo su privacidad. También, se ha investigado el análisis federado, que permite entrenar modelos de inteligencia artificial con datos almacenados en diferentes ubicaciones sin necesidad de compartir dichos datos fuera de la empresa.