Tras dichos incidentes diversos países, como India, y empresas como Tesla decidieron prohibir su uso para hacer conferencias en video, aún cuando en medio de la actual contingencia sanitaria el uso de videollamadas ha crecido y Zoom se había alzado como el favorito incrementando sus usuarios de 10 millones en diciembre a 300 millones en abril.
Los ciberataques a la firma urgieron al CEO, Eric Yuan, a lanzar un plan para reinventarse a 90 días pero pese al plan la sospecha sobre si la plataforma representa aún un riesgo para los datos de sus usuarios queda latente, y a preguntas directas, la empresa no consigue responder si los recientes incidentes le han impactado o no en términos de negocio.
“Estamos tomando la seguridad y la privacidad de nuestros usuarios como algo súper serio, la oportunidad de Zoom y la manera de dar soporte a los usuarios es clave. Una gran cantidad de compañías, de servicios financieros, proveedores de telecomunicaciones y gobiernos han hecho un proceso exhaustivo de nuestras plataformas y centros de datos y continúan usándolo en sus necesidades de comunicación”, dijo en entrevista David Díaz, Líder de Ventas Internacionales de Zoom.
Pese a que Zoom asegura que sus clientes siguen usando la herramienta confiando en su seguridad la lista de quienes han preferido no usarla por éstas preocupaciones crece: el Senado estadounidense, la NASA, el gobierno de India, el departamento de educación de Estados Unidos, Google, Tesla, SpaceX, entre otras.