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Fraude cibernético en México. ¿Es necesario un buró de reputación digital?

Las empresas fintech trabajan para incorporar personas al sistema financiero, pero muchas veces estas personas no están en los burós tradicionales, considera José Andrés Chávez.
sáb 11 septiembre 2021 12:07 AM

(Expansión) - Es increíble la evolución que ha tenido la economía digital. Hace un par de décadas, el ciberespacio era un pequeño lugar inexplorado, nada comparado con lo que es hoy, y como buen millennial mis primeros acercamientos con el internet fueron a través de la línea telefónica. Luego de un molesto sonido había que esperar un par de minutos para acceder a la web, otros más para abrir cualquier sitio y después rezar para que en casa nadie quisiera hacer una llamada.

Crecí con el internet y también crecieron las problemáticas. Mientras la economía digital se robustecía, las demandas de las empresas fueron más sofisticadas y los riesgos más latentes. Mientras trabajaba como director de prevención de fraude, en una conocida empresa procesadora de pagos, descubrí que las herramientas que había en el país para la detección de estas amenazas no correspondían a las demandas reales del mercado en México, muchas de ellas se desarrollaron en Europa o Estados Unidos y además de costosas eran sumamente difíciles de instalar.

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Después de la pandemia, el e-commerce en México incrementó tres veces, pero las amenazas de fraude crecieron cuatro. Transformar el internet en un lugar seguro para hacer negocios es un reto complejo, pero puede resolverse colaborando entre empresas ¿Cómo? a través de un nuevo “buró de reputación digital” para que México y Latinoamérica salgan de la lista de lugares con más fraude online.

Las empresas de servicios financieros digitales como procesadores de pago, carteras digitales, créditos en línea y pago de servicios sufren constantemente de estos ataques, los cuales provienen de las mismas personas o grupo de personas. Sin embargo, cada una hace su propio análisis sobre su base de usuarios, en vez de intercambiar información entre sí.

En la organización nos dimos cuenta que crear una red de información entre empresas similares puede enriquecer sus posibilidades de éxito, así logramos una detección de amenazas de fraude del 99.5%.

A pesar de que existen instituciones que son repositorios unificados de la reputación del usuario, como el Buró de Crédito y Círculo de Crédito, éstas sólo almacenan y comparten información crediticia, no cuentan con información alternativa para entender la reputación digital de un usuario y no analizan información referente al email, dispositivo, teléfonos, IPs, etc.

Las empresas fintech trabajan para incorporar personas al sistema financiero, pero muchas veces estas personas no están en los burós tradicionales. Según el Inegi, en el país sólo el 47% de los adultos tienen una cuenta bancaria, por lo que estas opciones disruptivas representan una gran oportunidad para que el grueso de la población tenga acceso a servicios financieros.

¿Para qué serviría un nuevo buró de reputación digital?

Los beneficios de un nuevo buró van más allá de mejorar la toma de decisiones de las empresas digitales, pues quienes cuenten con esta certidumbre tienen la posibilidad de reducir sus cuotas o comisiones, así el usuario final podrá acceder a una amplia gama de productos y servicios a un precio más accesible.

Otro de los beneficios es que este nuevo buró inyectará dinamismo al sector al brindar mayor visibilidad de variables alternativas, así las empresas pueden desarrollar nuevas funciones, contar con finanzas sanas y llevar sus productos a nuevos mercados.

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¿Cuál es el reto?

La barrera de entrada para un nuevo buró digital se caracteriza por una gran carga regulatoria, y no es para menos, pues se trata de datos sensibles que requieren del mejor manejo y los más altos estándares de seguridad. El reto se ha abierto paso con la Ley Fintech, que ha sido un parteaguas para la expansión de la economía digital.

Aun así, no todas las empresas se lanzan a la aventura. Por nuestra parte, nos estamos abriendo camino al contar con la certificación de seguridad PCI-DSS nivel 1, esto está trazando la ruta para que en el transcurso de un año podamos perfilarnos como un nuevo buró de reputación digital.

En países como Alemania, la diversidad de burós de crédito ha permitido a las empresas contar con mejores herramientas y parámetros para delinear el rumbo de sus negocios.

El nuevo “buró de reputación digital” beneficia a todos: empresas, usuarios y economía. Si la forma de hacer negocios está cambiando es evidente que los burós tienen que evolucionar a la par de esta transformación para cumplir cabalmente con su función: ofrecer mayor certidumbre y garantías que nos beneficien a todos.

Nota del editor: José Andrés Chávez es CEO y cofundador de Bayonet. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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