“Tan sólo en el tema de elevar las tarifas de porteo verde de CFE se les dijo que era ilegal lo que iban a hacer, y eso porque nos enteramos antes de que subiera el proyecto, porque no nos consultaron. Pero nunca supimos si lo tomaron en cuenta, como muchas otras advertencias”, dice una de las fuentes consultadas.
La vigilancia en temas de tarifas y permisos en materia de hidrocarburos, que incluyen a los segmentos del gas natural, gasolineras o gas LP, van a quedar mermadas con este recorte, con menos personal para vigilarlos, dice otra de las fuentes consultadas.
“Ha sido un cambio diametral de un regulador que iba en evolución, y de repente ahora tienes una comisión plagada de personas que no conocen de regulación”, dice otro de los entrevistados.
Los exempleados de la Comisión apuntan que los diferentes jefes de unidad en la CRE, varios de los cuales entraron en los últimos meses tras la designación de Melchi, tienen una relación más directa con Pemex y CFE, que han empujado fuerte para modificar o quitar regulaciones destinadas a contener su poder dominante en varios de los mercados regulados por la Comisión. Con esta nueva administración, se ha tomado la decisión de ir quitando estos candados.
“Con el personal que queda dentro de la CRE, la vigilancia y regulación ahora va a recaer en Sener (Secretaría de Energía), CFE, Pemex o el Cenace (Centro Nacional de Control de Energía)”, dice una de las fuentes.
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El regulador ha tomado decisiones que de manera directa han beneficiado a Pemex y CFE, como la tomada a finales del año pasado para quitarle regulación asimétrica a la petrolera.
La inacción del regulador para aprobar permisos también resulta positiva para los exmonopolios, que ven retrasada la entrada de nueva competencia a sus mercados. “Al no haber sesiones, si no lo hacen, todo lo que está en fila se atrasa y se vuelve un embudo. Antes se hacían sesiones al menos una vez por semana. Ahora ves una cada mes”, apunta una de las fuentes consultadas.
Esta falta de confianza en el regulador por parte del sector privado ha puesto en alerta a empresas tanto nacionales como extranjeras, que han llamado la atención ante el retraso para solicitudes de permisos.
“Ahora se tiene una visión binaria donde lo privado es abuso y lo público es lo que funciona, cuando la competencia se puede dar entre ambos, y se necesita de ambos”, dice Severo López, experto en política y regulación energética.
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El gobierno no ha logrado construir de manera “creativa” una vía para lograr sus objetivos de fortalecer a las empresas estatales desde la regulación en competencia, con el fin de no dañar a los usuarios finales. “El tema ideológico está cegando esta parte creativa de la política pública”, dice el especialista.
El regulador energético con más de 25 años de existencia ahora se ve amenazado por la incertidumbre sobre el rumbo que quiere darle la nueva administración. La legislación que lo rige nació de una visión que buscaba favorecer la inversión privada en el mercado, conteniendo el poder monopólico de Pemex y CFE y ahora se está viendo “minada” desde los pisos más bajos de su regulación para fortalecer el papel del Estado en la economía.