Pese a ser presidente, no ostenta el poder supremo y en la historia reciente muchos presidentes han tenido dificultades para imponer su voluntad.
Fue Pezeshkian quien firmó el acuerdo con Estados Unidos, suscrito por el presidente Donald Trump, para poner fin al conflicto.
El canciller, Abás Araqchi
Este veterano diplomático ocupa el cargo desde 2024, tras la muerte del anterior ministro de Relaciones Exteriores, Husein Amir Abdollahian, en el mismo accidente de helicóptero que costó la vida a Raisi.
Acompañó a Qalibaf a las negociaciones en Pakistán y Suiza, y también participó en las conversaciones de febrero en Omán con enviados estadounidenses, que no lograron detener la guerra.
Araqchi, doctor en pensamiento político por la Universidad de Kent, en Inglaterra, ha defendido con vehemencia la postura de Irán en entrevistas con televisiones extranjeras y en publicaciones en X.
El comandante de los Guardianes de la Revolución, Ahmad Vahidi
Exministro del Interior y de Defensa, Vahidi es el tercer comandante en jefe del ejército ideológico de Irán en menos de un año, tras la muerte de su predecesor, Mohamad Paqpur, el primer día de la guerra, y de Hosein Salami, durante la guerra de 12 días de Israel contra Irán en junio de 2025.
Posiblemente por esta razón, Vahidi ha mantenido un perfil muy bajo durante el conflicto, sin apariciones públicas. No obstante, su cargo le otorga una enorme autoridad política y militar.
Mohamad Baqer Zolqadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional
Zolqadr es otro funcionario que ha mantenido un perfil bajo pero que podría ostentar un gran poder. Fue nombrado para este cargo clave de seguridad tras la muerte en marzo de su predecesor y veterano negociador, Alí Lariyaní, en un ataque aéreo israelí.
A diferencia de Lariyaní, la carrera de Zolqadr ha estado ligada a los Guardianes de la Revolución, y su nombramiento se interpretó como un refuerzo del papel del ejército ideológico.
Golamhosein Mohseni Eyei, jefe del Poder Judicial
Es una presencia habitual en la televisión iraní en los últimos meses. En una ocasión, instó a los funcionarios a acelerar las sentencias de ejecución.
Esmail Qaani, comandante de la Fuerza Quds
Qaani, del que se sabe muy poco, se convirtió en comandante de la fuerza encargada de las operaciones en el exterior de los Guardianes de la Revolución tras la muerte de su predecesor, Qasem Soleimani en un ataque estadounidense en Irak en 2020.
Se rumoreó que había muerto en la guerra de junio de 2025 pero luego reapareció en público para apoyar las negociaciones con Estados Unidos, afirmando que Araqchi y Qalibaf merecían "elogios".